Toda una fiesta fue lo que se vivió este miércoles 16 de julio en la comuna de Pelarco, en honor a la patrona de Chile, la Virgen del Carmen. Las actividades celebrativas iniciaron desde muy temprano a pesar del frío.
Vecinos de Pelarco y muchos fieles de distintas partes de la región se dieron cita en esta localidad para acompañar a nuestra Madre. Con diversas muestras culturales y artísticas, se inició la procesión que recorrió las calles de Pelarco, hasta llegar a la plaza, frente al templo.
Una vez allí, se celebró la Eucaristía la cual fue presidida por el obispo de la Diócesis de Talca, monseñor Galo Fernández, en presencia de autoridades de la región y fieles que con mucha devoción asistieron para pagar sus mandas y orar por sus seres queridos.
Luego de las lecturas del día, nuestro pastor diocesano expresó el lindo día que regaló el Señor para tener la posibilidad de celebrar esta fiesta, y habló sobre la sociedad y nuestro país.
“La Virgen del Carmen es asociada como ese manto protector que trae ese regalo de la fecundidad de la vida y de todo lo que conlleva. También nosotros invocamos a la Virgen del Carmen precisamente porque tenemos conciencia de que no todo está sometido a nuestra fuerza y nuestra voluntad, y lo pienso también en el tejido de la construcción de nuestra sociedad y nuestra convivencia, un país que tiene tantas cosas buenas, tantas oportunidades y que sin embargo vivimos atrapados, como tropezando en tantos desencuentros y desavenencias”.
“Por lo mismo, invocamos a Dios en nuestro auxilio, iluminamos la figura de la Virgen Madre que está presente en nuestra tradición y nuestra historia. Desde el comienzo de la conquista quienes nos trajeron el evangelio, nos legaron el regalo de una devoción especial a la Virgen María, devoción que ha estado presente en nuestras familias, que nos ha mostrado un rostro tierno de Dios. La Virgen del Carmen que también nos abriga y nos invita a vivir como hermanos, a cultivar la responsabilidad compartida que tenemos por trabajar por el bien común, los valores del respeto, de la gratitud, de la responsabilidad de unos por otros, tantos valores que son indudablemente centrales para construir una sociedad justa y fraterna”.
Paz y buena convivencia
El padre Galo aseveró que debemos ser una cultura abierta a la fe, para poder cultivar esos valores que tanta falta hacen a la sociedad, que nos dejemos guiar por nuestra madre la Virgen del Carmen, para hacer lo que Jesús nos enseña a hacer.
“Ella también nos reúne para interceder ante el Señor por nuestra tierra y nuestra patria, para interceder ante el Señor para que nos regale la paz y la buena convivencia, que nos enseñe a cultivar una sana competencia política, sin la descalificación del adversario, sino como el terreno y el momento para proponer proyectos, propuestas, caminos y estrategias. Que el Señor nos ayude a construir esa convivencia fundamental para una patria de hermanos, que la Virgen del Carmen, Madre y Reina nuestra nos acompañe y nos aliente a seguir el camino de Jesús”.
La misa culminó con la bendición final, y el canto a la Virgen del Carmen. Los fieles presentes pudieron seguir disfrutando de una tarde agradable en Pelarco, recorriendo las muestras artesanales que se encontraban en los alrededores de la plaza y el templo parroquial.