Con una emotiva Eucaristía presidida por el obispo de Talca, monseñor Galo Fernández, la Parroquia Santa Ana celebró el pasado 26 de julio su 70° aniversario de vida y servicio pastoral en el barrio norte de Talca. La misa, realizada en el día de Santa Ana, contó con la participación de fieles, agentes pastorales, sacerdotes salesianos que fueron párrocos y directores del CEST, sacerdotes diocesanos, y miembros de la comunidad que han acompañado la vida parroquial desde sus inicios.
La Parroquia Santa Ana fue fundada el 20 de marzo de 1955, fecha en que se abrieron oficialmente los libros parroquiales. Su primer párroco fue el padre Antonio Spillare, sacerdote salesiano misionero de origen italiano. Actualmente, la comunidad es guiada por el padre Juan Pablo Lyon, también salesiano, quien continúa el legado de servicio y acompañamiento espiritual hacia las familias.
La celebración comenzó con una representación de san Juan Bosco soñando la fundación de la parroquia y la presencia salesiana en Talca, seguida de una emotiva muestra fotográfica que retrató momentos significativos de estas siete décadas.
Durante su homilía, monseñor Galo Fernández destacó el valor de la parroquia como espacio de encuentro intergeneracional y evangelización, especialmente para los más jóvenes: “Es nuestro anhelo y sueño del corazón de don Bosco y de la tradición salesiana, que tiene esa convicción tan fuerte por los jóvenes y los niños. Ellos tienen derecho a conocer el Evangelio de Jesús. En esta época en que hablamos del derecho a la educación, a la vivienda o al alimento, yo me atrevo a proclamar también el derecho a conocer a Jesús, porque sin Él la vida pierde sentido. Con Él, todo se ilumina y cobra sentido”.
También reflexionó sobre el papel de los abuelos, recordando a san Joaquín y santa Ana como figuras esenciales en la historia de la fe, y extendió su gratitud a todas las generaciones que han formado parte de la vida parroquial: “Hoy agradecemos por la vida de Santa Ana, porque por ella nació la madre del Salvador. Hay muchas generaciones que han pasado por esta parroquia y que han ayudado a proclamar la fe”.
En la acción de gracias, el padre Juan Pablo Lyon expresó su gratitud por el caminar de la comunidad y por todos quienes han sostenido la vida parroquial: “La parroquia es guiada por el párroco, pero detrás de él hay muchas personas y una comunidad que acompaña y ayuda a llevar adelante la acción pastoral”.
Al finalizar la misa, Luis Ramos, asesor de la casa juvenil, manifestó su alegría y agradecimiento por ser parte de esta comunidad: “Me siento profundamente agradecido por la oportunidad de servir. Este compromiso me ha permitido crecer en la fe, desarrollar habilidades y sentir que hago una diferencia positiva en la vida de los jóvenes”.
Por su parte, Gladys Albornoz, catequista por 49 años en la parroquia, también compartió su emoción: “Estoy feliz celebrando este aniversario. Me siento contenta de ser parte de esta comunidad, de ayudar en la formación de otros y de celebrar con todos. Agradezco la confianza y me comprometo a seguir trabajando con dedicación y pasión”.
La Parroquia Santa Ana celebra así no solo un aniversario, sino una historia viva de fe, entrega y servicio al estilo de don Bosco, con el desafío de seguir iluminando a nuevas generaciones en el presente y hacia el futuro. Las celebraciones continuarán durante todo el año, fortaleciendo los lazos comunitarios y renovando el compromiso evangelizador.
Fuente: Comunicaciones Salesianos Talca.