41 años celebró la parroquia Los Doce Apóstoles de Talca el pasado sábado 26 de julio con una acción de gracias que reunió a agentes pastorales de las 11 comunidades que la conforman, y que tuvo lugar en el salón de la Secretaría Ministerial de Educación, sector La Florida.
La actividad comenzó con animaciones y bailes que entusiasmaron a los presentes. También los jóvenes de la parroquia presentaron de forma lúdica la importancia de seguir a Jesús a través de las Comunidades de Vida Juvenil. De igual forma se presentó un video mostrando la importancia del recorrido del libro “Mi Parroquia…40 años de historia” que peregrinó desde el año pasado, recogiendo la vida pastoral de esta parroquia en sus cuatro décadas.
Esta misa fue presidida por el obispo de Talca, padre Galo Fernández, y concelebrada por el párroco, padre Rodrigo Arriagada, el vicario parroquial, padre Rodrigo Molina, junto a diáconos y ministros enviados.
Al comenzar la homilía, el pastor de la Iglesia Diocesana de Talca destacó el hermoso gesto que la Palabra fuera traída por las personas mayores, quienes la traspasaron a los jóvenes y estos a los más niños: “Los niños son los nuevos apóstoles”.
“Nos hace bien celebrar por que nos conecta con nuestra historia. Que linda intuición tuvo o tuvieron las personas que le dieron nombre a esta parroquia porque eso les da un rasgo distinto. Es verdad que los templos de Apóstol Andrés y Apóstol Pedro no se pueden ocupar desde el terremoto, pero es bueno ver cómo ese problema se ha transformado en una oportunidad, ya que tenemos diversas comunidades dispersas en el territorio, incluso más pequeñas. La veo como una parroquia de comunidades que nos conecta con Jesucristo y su primera comunidad”, destacó el padre Galo.
“Me gustó al comenzar, en la representación de los jóvenes la expresión creativa de afirmar que todos tienen lugar en la comunidad y todos tienen algo que hacer (…) Son todos miembros de una comunidad que han recibido un encargo. Y me gusta descubrir que es una comunidad eminentemente laical con un protagonismo extraordinario”.
El obispo añadió: “Jesús les dice a sus apóstoles dos palabras que me parecen muy relevantes: ustedes son luz del mundo y sal de la tierra. Tienen algo que deben irradiar. Está bien que sean muchas comunidades a veces pequeñas y tal vez escondidas en medio de los barrios, pero siempre hay que inventar el sistema para que todos los vecinos del barrio sepan que hay un espacio donde encontrarse con la fuente que regala amor y vida, con Dios, con Jesucristo, con su evangelio”.
En el momento de las ofrendas, junto al pan y al vino, fue presentado una planta con 11 banderas de colores representando cada una las comunidades. También fue llevado al altar una copia del decreto de creación de las parroquias y los jóvenes presentaron un lienzo de la parroquia.
Luego de la comunión se entregó el libro “Mi Parroquia…40 años de historia” a las Hermanas Marianistas para que plasmen su quehacer pastoral. Además, este libro también será entregado a las Religiosas Esclavas del Sagrado Corazón que por varios años estuvieron en la parroquia Los Doce Apóstoles para que compartan su historia.
El padre Rodrigo Arriagada dio las gracias a todos los que han participado de este año de celebración “que ha servido para mirar nuestra historia, pero para proyectar el futuro. El obispo nos decía la importancia de la sal y la luz, la relevancia que ha tenido la Iglesia para tantas familias del sector. Agradecer a cada uno de ustedes por la entrega que hay en cada comunidad”.
Luego se cantó el cumpleaños feliz y se apagaron las velas de la torta, para finalizar con un gran compartir.