47 representantes de diversos estamentos de la Iglesia Diocesana de Talca se dieron cita en el Consejo Pastoral Diocesano (CPD), que tuvo lugar en el Santuario El Carmen de Curicó durante la mañana del sábado 13 de junio.
Fortalecer nuestra identidad como Diócesis de Talca, a partir de una memoria agradecida de su historia y de los rasgos propios de su modo de ser Pueblo de Dios, fue el principal objetivo de este CPD convocado por nuestro obispo, Mons. Galo Fernández.
El Vicario Pastoral, padre Cristian Avendaño, dijo que esta jornada era una continuidad a lo compartido en la Asamblea Diocesana del mes de marzo pasado: “Este espacio pastoral es importante porque nos ayuda a seguir trabajando y profundizando algunas temáticas que vemos que es necesario realizar, a partir de lo que venimos haciendo en nuestro proyecto pastoral”.
En la Asamblea Diocesana de marzo el obispo Galo Fernándes enfatizó cinco rasgos acerca de la identidad que nos distinguen como Iglesia de Talca: una Iglesia fundada en Jesucristo, activa participación del pueblo de Dios, la Sinodalidad, una Iglesia encarnada en la realidad social y una Iglesia que canta la grandeza del Señor.
“Lo que planteé era que los 100 años y todas sus celebraciones nos han hecho mirar la historia. Y en la historia nuestras raíces y de algún modo lo que aparece en nuestro presente, de nuestro ser Iglesia. Y por supuesto vemos los frutos hermosos de esta Iglesia de Curicó y Talca que serían sus rasgos. Uno mira las cosas buenas, pero eso no quiere decir que estén plenamente realizadas”, indicó el obispo de Talca.
Ronald Piña, coordinador de la Vicaría de Pastoral Social, entregó las indicaciones para el trabajo más intenso de la mañana en que los integrantes del CPD se dividían en grupos para estos cinco rasgos con un objetivo específico, al que había que establecer metas o actividades, junto a indicadores. Además, se les pidió ver factores que facilitan y obstaculizan estos rasgos.
Durante un plenario se compartieron algunas ideas, por ejemplo, Álex Alcaino, facilitador de uno de los grupos que trabajó el rasgo de la Iglesia fundada en el encuentro con Cristo, habló sobe la propuesta de un curso bíblico formativo y vivencial.
“El curso va a ser sobre las parábolas de Jesús que permite a los agentes pastorales profundizar en el mensaje del reino y relacionarlo con su vida, con la realidad personal y también pastoral. Y después asumir un compromiso concreto de acción en su servicio y en la vida cotidiana al finalizar el proceso”.
En tanto, Karen Calquín, representante de unos de los grupos que trabajó la activa participación del pueblo de Dios, expresó que es muy importante que las personas que prestan servicio tengan la formación adecuada: “Para los indicadores debemos examinar si se está integrando agentes nuevos. Debemos siempre estar presentes ahí y ver quién se está integrando para que reciba esa información, esa formación y también velar para que la puedan recibir, y que permanezcan en el tiempo. Sabemos que algunos llegan de pasada y la idea de nosotros es encantar, para que ellos puedan quedarse y así ir formando nuevos guías, nuevos líderes dentro de la Iglesia”.
Por su parte, Pedro Aguilera, vocero de uno de los grupos que trabajó la Sinodalidad, mencionó que una meta es fortalecer la formación en torno al discernimiento, caminando juntos en un clima de respeto y reconocimiento compartido: “Poder salir, no solamente quedarnos en la parroquia trabajando como consejo pastoral, grupo de solidaridad, sino que también poder discernir para qué hacemos esas cosas, cuál es el objetivo”.
En un clima de interesante diálogo se siguió dando este CPD, cuyas principales propuestas serán entregadas al Obispo y a la Vicaría Pastoral como posibles insumos en la planificación pastoral venidera.
Este Consejo Pastoral Diocesano concluyó con la bendición del padre Galo Fernández y un agradable compartir de todos los participantes.