Georgina Vega Contador y José Luis Serrano fueron enviados como ministros en una celebración presidida por el obispo de Talca, monseñor Galo Fernández, en la parroquia San Juan Bautista de Curicó, asumiendo un nuevo compromiso de servicio y acompañamiento a la comunidad.
La celebración, realizada el sábado 26 de septiembre a las 19:30 horas en el templo parroquial, marcó el inicio de una nueva etapa de servicio para ambos, quienes fueron invitados por el padre Nelson Chávez, expárroco de la comunidad, a prepararse y asumir este ministerio.
Para Georgina Vega, quien es profesora, este envío se sumó a una trayectoria de más de dos décadas de participación en la parroquia y a su experiencia como ministra de la Comunión. Su historia de fe comenzó en la Región del Biobío, donde desde pequeña participó en la vida eclesial y colaboró como catequista con niños, jóvenes y matrimonios.
Hace aproximadamente 20 años se integró a la parroquia San Juan Bautista, motivada inicialmente por la preparación de su hija para la Primera Comunión. Desde entonces, ha participado en diversas labores pastorales, entre ellas los grupos de oración y liturgia. Al recordar la invitación recibida por parte del padre Nelson Chávez, Georgina reconoció que experimentó un poco de miedo al saber la responsabilidad tan grande del servicio, sin embargo decidió conversar la propuesta con su esposo Jorge Muñoz Cabrera, quien le entregó el respaldo que necesitaba para dar este nuevo paso.
“Yo me siento feliz y muy agradecida de Dios por fijarse en uno, por tenerla ahí a uno de su mano y llevarla también en este camino que él nos pide que nos entreguemos, que podamos poner al servicio nuestros dones que él también nos ha dado con nuestros hermanos y en todos los lugares que uno se mueva, en realidad”, expresó.
Cercanía y disponibilidad
Este proceso también estuvo acompañado por una etapa de formación que, según relató, le permitió profundizar sus conocimientos, aclarar dudas y fortalecer su vida espiritual. La nueva ministra destacó que esta experiencia le permitió comprender que el servicio requiere una disposición permanente a aprender y a fortalecer la propia fe.
Al referirse a lo que espera entregar en esta nueva misión, Georgina Vega puso el acento en la cercanía y la disponibilidad hacia los demás: “Nosotros estamos para ayudarlos a ellos, para guiarlos, para acompañarlos en todo lo que ellos necesiten, pero también necesitamos de sus oraciones, de su comprensión y del cariño que ellos nos tienen que dar a nosotros para poder llevar este servicio de buena forma hacia adelante”.
José Luis Serrano también fue enviado como ministro durante esta celebración del sábado, dando un nuevo paso en su camino de participación y servicio dentro de la parroquia San Juan Bautista. Él es casado con Ana Aguilera y padre de dos hijos y con este envío, ambos ministros se incorporaron a una misión que busca fortalecer el acompañamiento pastoral y la vida comunitaria, poniendo sus dones y disponibilidad al servicio de la parroquia.