El pasado 13 de marzo ambos presbíteros celebraron sus bodas de plata sacerdotales, tiempo colmado de servicio, cariño y entrega al pueblo de Dios en sus comunidades y parroquias.
En primer término el sábado 17 de marzo en la parroquia La Merced de Talca, la comunidad local en conjunto con las parroquias de Santa Teresita y Corazón de María celebraron a su párroco, el padre Waldo Agusto Flores, en una Eucaristía en la que fue acompañado por nuestro obispo monseñor Horacio Valenzuela Abarca y otros hermanos sacerdotes.
Durante la homilía Waldo agradeció la presencia de sus familiares, del obispo y amigos: “Doy gracias a Dios por lo que he vivido con ustedes, que no ha sido otra cosa que mostrar el rostro misericordioso de Dios. Estos 25 años han sido un servicio para mostrar al Señor con mi vida, mi ejemplo, mi forma de ser”.
“Darle gracias a Dios por ustedes, por la Iglesia, porque juntos caminamos para encontrarnos con el Señor, que está crucificado en la cruz y nos espera en la resurrección”, enfatizó el padre Waldo.
Al concluir la celebración se le hizo entrega de un obsequio a nombre de las tres parroquias en que es párroco, y también agasajó con un ramillete de flores a su señora madre y a su hermana, presentes en este aniversario.
Celebración en Villa Prat
Durante la Eucaristía dominical en el templo parroquial de Villa Prat, se celebraron los 25 años de vida sacerdotal del padre Sergio Díaz Cubillos, el 18 de marzo.
En la oportunidad se hizo presente la comunidad parroquial, sacerdotes, diáconos, ministros enviados de la Zona Costa, además de integrantes del movimiento apostólico Encuentro Matrimonial, el cual es asesorado por el padre Sergio, como también grupos de oración a los que acompaña.
“Gracias a ustedes por estar en esta iglesia. No me queda más que agradecer la amistad, el cariño, la acogida, la bondad, el perdón. Como decía el padre Alberto Hurtado: que buen ejemplo dan ustedes como comunidad, como amigos, que buena es la gente. Los curas no nos merecemos la gente que tenemos, ustedes son los que nos forman a nosotros”, dijo el párroco de Villa Prat.
Esta celebración tuvo su broche de oro con un gran asado comunitario, momento en que se rindieron otros homenajes al padre Sergio Díaz.