Como todos los años, la Vicaría de la Educación de la Diócesis de Talca invitó a todos los colegios católicos y aquellos liceos con pastorales, a participar en la bendición del año escolar en transcurso.
Esta bendición se realizó en el Liceo Técnico Agrícola María Auxiliadora de Colín, este martes 03 de abril, y contó con la presencia de 15 instituciones educativas, alumnos, padres, apoderados y profesores, siendo encabezado el acto por monseñor Horacio Valenzuela Abarca, Obispo de Talca.
El pastor diocesano se dirigió a todo el alumnado y personal de los colegios y liceos, con un mensaje enmarcado en el regalo que nos da Dios en esta vida y como a lo largo del camino Él nos va dando las herramientas, la educación, las vivencias cotidianas, las relaciones interpersonales para seguir el camino.
“Cuando una educación es bonita, cuando uno tiene dos alas: el estudio, el trabajo, el esfuerzo, la disciplina personal para adquirir conocimientos que me ayuden a ser una buena persona y poder aportar al país y también los valores profundos de la fe, el amor al Señor y todo lo que viene de esa experiencia del Señor”, aseguró monseñor Valenzuela.
Así mismo indicó a los jóvenes que cada uno de ellos es un regalo, para la sociedad y la vida, por lo tanto debe afianzar esas dos alas, “no solo las de la parte intelectual sino las del alma también, para así crecer siendo una persona de bien que no solo se preocupa por sí mismo”. Para cerrar pidió la bendición y la gracia del Señor para los alumnos, y mucha fortaleza para los profesores, quienes tienen un papel importante en la formación de los niños y jóvenes en esta etapa.
Por otra parte, el padre Carlos Letelier Reyes, Vicario para la Educación, hizo entrega de un presente a un delegado de cada colegio y liceo como signo de este nuevo inicio y de las buenos deseos para este año escolar 2018. La actividad finalizó con un desayuno para todos los presentes, en el frontis del Liceo Técnico Agrícola María Auxiliadora de Colín.