Jóvenes de toda la zona de Talca Ciudad, se reunieron el sábado 19 de mayo en el templo catedral para realizar el tradicional encendido de velas que posteriormente llevarían a sus respectivas parroquias.
Desde las 18:00 horas comenzó a llegar la comunidad juvenil que forma parte de nuestra diócesis, para esperar la llegada del Espíritu Santo en la vigilia de Pentecostés que estuvo presidida por el padre Luciano Arriagada Vergara, responsable diocesano de la Vicaría de Pastoral Juvenil (VPJ), en conjunto con los sacerdotes Nivaldo Dos Santos, Sergio Cerecera y Carlos Serrano.
Con una invitación por parte del padre Luciano para que los jóvenes se sientan parte de la Iglesia, recordó en su homilía que el cambio debe empezar por nosotros mismos. “Ustedes no son la Iglesia del futuro, ustedes son la Iglesia de hoy día y ojalá que con su presencia, con sus alegrías, sus sueños, sus esperanzas, cada uno de ustedes pueda aportar a la riqueza de la Iglesia”, aseguró el responsable de VPJ.
Además, los invitó a confiar en sus capacidades para ir detrás de sus sueños siempre y cuando trabajen duro para alcanzarlos. “En la vida cristiana cada uno de nosotros está llamado también a ir practicando y preguntarse ¿cuál es la meta que yo tengo? O mejor dicho ¿cuál es el proyecto que Dios tiene para cada uno de nosotros?”.
De igual forma, el padre Luciano recordó algunas palabras de nuestro santo chileno, San Alberto Hurtado: “Que todo lo hagamos tenga sentido de trascendencia, Dios quiere para cada uno de sus hijos que seamos felices, que seamos santos, que seamos hombres y mujeres plenos y luchar con todos los esfuerzos por el proyecto de vida que Dios tiene para mí”.
Al finalizar la Eucaristía, el presbítero invitó a un representante de cada parroquia para encender las velitas desde el Cirio Pascual y posteriormente partir en procesión para sus parroquias, donde se continuó con la espera de la llegada del Espíritu Santo en un ambiente de fraterno compartir.