La Vicaría de Pastoral Social de la Diócesis de Talca, celebró este lunes 01 de octubre el Día Internacional del Adulto Mayor en la Catedral de la capital maulina. Autoridades, grupos pastorales y comunidades acudieron a esta actividad.
Desde muy temprano iniciaron las celebraciones para este día con actividades en la plaza de armas para los adultos mayores, posteriormente a las 12:00 horas, se celebró la misa en la catedral, la cual estuvo presidida por el padre Luis Alarcón Escárate, Vicario de Pastoral Social.
Su homilía la comenzó refiriéndose al Evangelio del día y a esa actitud de servidor que hace que las personas crezcan espiritualmente, no la posesión de grandes títulos o riquezas, si no ese esfuerzo que hacemos por el otro y esa actitud de servidor se mantiene por toda la vida, convirtiéndose en una riqueza invaluable.
“Desnudo viniste al mundo y desnudo te vas, todo lo que obtienes en la tierra se queda aquí (…) que bueno es ser bien ubicado, saber que nuestra disposición está en ayudar a esta casa común nuestra y hacerla de verdad un hogar. Y hacerla con qué cosa, con la riqueza y con la pobreza de todos”, aseveró el padre Luis Alarcón.
Indicó además que la Virgen María comprendió muy bien esto, al tener una actitud “de pequeños y de servidores para poder transformar todas las cosas en algo de bien para que el mundo alcance esa dimensión de progreso que todos anhelamos”, y siglos después es un ejemplo de ello.
Para finalizar su homilía, el vicario agradeció la presencia de todos y resaltó el valor del adulto mayor en la sociedad y a no olvidar toda la historia y el conocimiento que pueden compartir con otras generaciones para la construcción de un mejor mundo. Luego se continuó con la misa, donde en el ofertorio se resaltó el mate como símbolo de nuestros adultos mayores y las manualidades como ese arte que nos entregan a través de su experiencia.
Al concluir la Eucaristía se invitó a todos los presentes al frontis de la Catedral para disfrutar de un pie de cueca, preparado por algunos adultos mayores de la comunidad, acto que sin duda puso a bailar a más de uno.