La primera jornada de este año se llevó a cabo en mayo y la segunda se efectuó este lunes 22 de octubre en la casa de ejercicios San Alberto Hurtado de Vilches.
Desde muy temprano llegaron a la casa de ejercicios más de 30 secretarias de todas las zonas que conforman la diócesis para disfrutar, en primera instancia de un desayuno de bienvenida y posteriormente iniciar las actividades contempladas. Para esta ocasión se realizó un pequeño cambio al no enfocar el encuentro en algo netamente formativo, sino en buscar tener un espacio de interacción, contención y paz interior con la guía del psicólogo organizacional de la Universidad Católica del Maule, Roberto Contreras, quien ayudó a hacer las preguntas para analizar lo que viven las secretarias en su día a día, a propósito de todos los problemas que ha enfrentado la Iglesia chilena este año.
La jornada contó con momentos de oración, un trabajo individual donde cada secretaria debía enfocarse en lo que sentía, cómo lo manejaba y si podía encontrarle un significado a ese sentimiento, y luego realizaron una actividad grupal, donde pudieron compartir sus experiencias en cada parroquia y cómo enfrentarse a este tipo de retos. María Celinda Aguilera, secretaria de la parroquia San Pedro de Rauco, aseveró que este tipo de jornadas donde se brinda apoyo emocional es muy importante ya que “además de darnos el tiempo para hablar sobre este tema, nos brinda herramientas para poder conversar con las personas que se acercan a las parroquias. Y conocer otros puntos de vista sobre el mismo tema, también nos ayuda mucho”.
Finalizada las actividades junto al psicólogo, las secretarias celebraron con el padre Cristian Avendaño Becerra, Vicario Pastoral, una misa en la capilla de la casa de ejercicios. Momento donde el sacerdote pudo compartir unas palabras con ellas: “Sabemos que los tiempos que estamos en la Iglesia, no son tiempos fáciles, hay conceptos y palabras que se hacen presente: dolor, pena, crisis, desilusiones, no saber qué decir, no saber qué hacer y todas estas iniciativas formativas y de apoyo tienen ese sentido de cercanía con ustedes como parte importante que son de la diócesis”.
Además, el vicario agradeció por la fuerza y el empeño que han puesto en su trabajo diario por esta Iglesia y las animó a seguir en su misión. “Nuestra confianza no está puesta solamente en nuestras capacidades intelectuales (…) nuestra confianza está puesta en que Jesús va haciendo la obra en cada uno de nosotros. Por eso estas jornadas son muy importantes, porque si ustedes tienen claridad en su misión, también se puede desarrollar con alegría y con paz en el corazón. Así como ustedes han vivido momentos de dolor, todos lo hemos vivido porque queremos a nuestra Iglesia”.
Al concluir la misa, las secretarias disfrutaron de un rico almuerzo y posteriormente pudieron recrearse recorriendo parte del recinto y sus alrededores. La jornada finalizó a las 17:30 horas.