Esta fue una de las frases más potentes que dirigió monseñor Galo Fernández Villaseca, a los estudiantes de cuarto medio de los colegios católicos de Talca, el pasado martes 23 de octubre.
Esta misa que se realiza todos los años tanto en Talca como en Curicó, para los jóvenes que ya están a punto de egresar de la enseñanza media, es un momento especial para que puedan agradecer por esta etapa y recibir la bendición de Dios en este nuevo camino que están por emprender.
En Talca esta Eucaristía se llevó a cabo en la Catedral del Talca el martes 23 de octubre, allí el Administrador apostólico de la Diócesis de Talca, recalcó en su homilía la importancia que tiene el ser agradecidos, invitando así a los jóvenes a dar gracias por esta etapa de la vida, por los amigos, los padres, los profesores y el personal que labora en las instituciones educativas.
Refiriéndose al Evangelio del día, el obispo también indicó a los jóvenes que la lámpara del conocimiento no es la única que nos hará mejores personas a futuro, ya que actualmente en los trabajos se busca también aquellas “competencias blandas” y para la vida la más importante, es la del conocimiento de Dios.
“Hay una luz que hay que mantener encendida y sobre la cual indudablemente el Evangelio se refiere, la luz del conocimiento de Jesús, la luz del conocimiento que Jesús nos da, que es Dios que termina siendo un conocimiento de nosotros mismos, porque quien conoce a Dios, descubre quien es él mismo. El conocimiento del Dios que es amor, nos muestra que somos hijos amados y ese conocimiento es un gran tesoro. No lo echen en sacos rotos, no dejen que esa lámpara se les apague. Y en esta hora en particular, en la hora en que van a tener que tomar grandes decisiones, que esa luz los ilumine”.
Finalizada la Eucaristía, monseñor Fernández bendijo a los jóvenes y los envió a esta nueva etapa de sus vidas con un importante mensaje de fe, para que el Señor esté siempre en sus corazones y encienda esa luz que hay en cada uno de ellos.
Esta misa también se llevó a cabo para los colegios católicos de Curicó, el jueves 25 de octubre, en la iglesia La Matriz.