Este matrimonio recientemente asumió como Delegados Episcopales para la Pastoral Juvenil. Un desafío que nace de su propio servicio y experiencia como asesores y padres de familia.
¿Es novedoso que un matrimonio asuma esta responsabilidad?
R: Una gran alegría que se hayan en fijado en nosotros como matrimonio, para seguir sirviendo al Señor y a la Iglesia en los jóvenes. Ya habíamos trabajado con ellos en la parroquia Los Doce Apóstoles y eso nos había ayudado bastante como pareja y como padres. También es algo desafiante porque uno debe estar siempre presente al lado de los jóvenes.
E: Dentro de la alegría lo recibimos con mucha humildad porque entendemos que tenemos bastantes fragilidades. Los tiempos de un matrimonio no son los tiempos que quizás tiene un sacerdote. Tenemos dos hijas que son jóvenes, trabajamos, así que tenemos que equiparar todo esto. Acompañar a los jóvenes pero también está nuestra responsabilidad laboral y con la familia.
¿Qué les ha pedido Mons. Galo Fernández ante este servicio?
E: A la Pastoral Juvenil (PJ) le ha tocado vivir momentos muy difíciles en el último tiempo, de alguna manera eso va afectando a los mismos jóvenes. A pesar del compromiso que muchos tienen esto los ha tocado profundamente. El P. Galo nos ha dicho que quiere darle cierta estabilidad a la PJ, por eso ha pensado en nosotros como matrimonio. En cierto modo es el abrazo de quienes han hecho un camino mayor que los jóvenes, a partir de la experiencia familiar y pastoral. También lo vemos como un rol importante de los laicos con su Iglesia. Es sacar el carnet de adulto como dice el Papa.
R: Eso significa decir que sí cuando te piden responsabilidades, es el minuto de estar con todo lo que tenemos y los jóvenes lo saben también. No vamos a tener todo el tiempo para acompañarlos, pero cuando estemos con ellos será para apoyarlos. Los veo como una misión de familia en la PJ.
¿Cuál es la mirada que tienen de la PJ?
R: Está súper organizada, los chiquillos planifican todo el año, trabajan en equipo. Cada comisión de la PJ tiene su estructura andando; tienen mucha energía y eso nos llama a estar a la altura de ellos. Como asesores adultos nos dimos cuenta de todo este trabajo.
E: Hay un trabajo que viene hace años, nosotros no partimos de cero. Gracias a Dios nos encontramos con una PJ muy comprometida, jóvenes empoderados en sus servicios, motivados. Nos llama mucho la atención la madurez tremenda frente a lo que han vivido, no ha sido fácil para ellos, ha sido doloroso y sin embargo aquí están. Quieren ser protagonistas de esta Iglesia.
En estas semanas como delegados episcopales ¿qué les han dicho los jóvenes?
R: Cuando esto se hizo oficial en el retiro de silencio en Vilches hubo aplausos, algo que conmueve porque sentimos cariño. Hemos tratado de pasar por los grupos para ir conociéndolos más y en todos nos han recibido muy bien. Les pedimos oración.
E: Han sido súper generosos, creo que nos han deseado lo mejor para este servicio. También demuestra esa madurez que tienen de acuerdo a los tiempos que pasamos. Para ellos también es una novedad que un matrimonio asuma la coordinación de la PJ. Puede ser que haya cierta incertidumbre de como resulte esto, y ellos quieren ver como navegamos en este tremendo buque que es la PJ. Pero les hemos dicho que queremos gastar nuestro tiempo con ellos. Ojalá que toda esa generosidad que han tenido la podamos retribuir con servicio y cercanía.
¿Qué expectativas o esperanzas se hacen ustedes?
R: Expectativas ninguna, esperanzas todas. Nosotros nos sentimos parte del equipo de la PJ, indistintamente de esta invitación que nos ha hecho el P. Galo nosotros ya participábamos con ellos, pero ahora es como ir caminando juntos para que ellos sientan que nosotros estamos para apoyarlos, que sientan que pueden contar con nosotros, nos vamos a planificar para estar con ellos.
E: Poder caminar en comunión es muy importante, entender también que a pesar que es un matrimonio al que se le pide este servicio, no estamos solos. Somos parte de una Iglesia donde cada uno aporta desde su rol, laicos y consagrados. Esperamos que sea una experiencia de crecimiento para todos.
R: Pedimos mucha oración a todos. También pedimos que los sacerdotes nos ayuden a ver posibles asesores adultos de PJ. Para lo que estamos viviendo como Iglesia es fundamental asesores laicos para los chiquillos, asesores que acompañen y escuchen a los jóvenes.