La parroquia San Agustín de Talca, fue el punto de encuentro este domingo 25 de noviembre para muchos feligreses que a lo largo del año celebraron este Congreso Eucarístico en la Diócesis de Talca.
Desde las 16:00 horas y durante más de una hora se realizó adoración al Cristo Sacramentado, aquel que recorrió todas las zonas de la diócesis en los meses previos. Posteriormente, se le llevó en procesión desde la parroquia hasta la Catedral de Talca, un recorrido corto pero que sin duda estuvo lleno de mucha fe y oración, guiado en todo momento por el Administrador Apostólico, monseñor Galo Fernández Villaseca, ministros enviados, diáconos y sacerdotes.
Una vez en el templo catedral repleto de fieles, se dio inicio a la celebración Eucarística. En su homilía, monseñor Fernández aseveró que este tiempo en particular apuntaba a crecer en la fe y amor en la Eucaristía. A su vez indicó que cuando fueron convocados para vivir el Congreso Eucarístico, se imaginaba un año algo triunfalista, procesiones multitudinarias, grandes convocaciones que demuestran que Jesús es Rey del universo, “pero ha sido distinto, ha sido un año cruzado por fuertes dolores en la vida de la Iglesia y que hemos reconocido nuestra fragilidad (…) de algún modo ha sido un momento de desconcierto para muchos”.
Por otra parte, el administrador apostólico recordó uno de los mensajes que el Papa Francisco envió en la carta al pueblo de Dios que peregrina en Chile, donde señalaba “que teníamos que centrar la vida en Jesús (…) Pienso que este Congreso Eucarístico que no ha sido lo que imaginábamos, que no ha sido la experiencia de una Iglesia multitudinaria y triunfalista, en rigor ha sido una caricia de Dios, en este tiempo de desconcierto y de búsqueda. Una caricia de Dios que conoce nuestros corazones y que viene a alentarnos para que podamos recuperar el camino, restaurar las confianzas y poner en el centro a Jesús”.
Para finalizar, monseñor Fernández agradeció a todas las personas que trabajan día a día por la Iglesia, a los catequistas, ministros, diáconos y fieles que buscan caminos para que otros conozcan ese amor a la Eucaristía y a una vida alimentada por la presencia de Jesús. Agregó que “mucho nos falta todavía por dejar que esta experiencia Eucarística nos vuelque en amor y en servicio a los hermanos excluidos”.
Tradicionalmente en la fiesta de Cristo Rey se celebra a los ministros enviados, por tal razón nuestro pastor hizo pasar al frente a los ministros presentes y les dio su bendición.
Al concluir la Eucaristía, se realizó un compartir en el frontis de la iglesia Catedral, donde se pudo disfrutar de un rico queque y unas deliciosas tortillas de rescoldo, todo esto gracias a los agentes pastorales de las zonas de Talca Ciudad y Talca Rural.
Cabe recordar que este Congreso Eucarístico se realizó en todas las arquidiócesis y diócesis de Chile, durante este 2018.