En medio de la alegría proporcionada por el tercer domingo de Adviento, este domingo 16 de diciembre la comunidad parroquial de Rauco dio la más cordial bienvenida al administrador apostólico de la Diócesis de Talca, quien mediante esta visita recordó sus momentos como seminarista en las misiones que organizaba la diócesis en los 80'.
La eucaristía se centró principalmente en un protagonismo esencial hacia las comunidades parroquiales, con el fin de que el padre Galo las conociera. Así mismo, estas ingresaron en procesión junto con los celebrantes y acólitos, depositando una fotografía de su capilla en el altar como signo de unidad.
El padre Galo nos invitó a reflexionar en su homilía sobre el sentido de las fiestas que se aproximan en nuestra parroquia, invitándonos no a "regalar", sino más bien a "regalarnos" a nosotros mismos para con los demás.
Familias de inmigrantes haitianos y de la comuna de Rauco, llevaron al altar las ofrendas de pan y vino, una fuente con productos de nuestra tierra y unas llaves, símbolo del apóstol Pedro, las cuales fueron recibidas y ubicadas por el pastor.
Culminado el momento de la comunión, el párroco del lugar, el padre Esteban Matamala, dirigió unas palabras a nombre de la comunidad, señalando principalmente que esta visita nos ayuda a aumentar nuestra fe y también como motivación a seguir caminando para ayudar a nuestra Iglesia en estos momentos de dificultad.
La Santa Misa finalizó con la entrega de dos obsequios al padre Galo, uno por manos de nuestro párroco y el otro por manos de miembros de la Pastoral Juvenil.
Monseñor Galo Fernández se manifestó profundamente agradecido con el pueblo rauquino, quienes por medios de cantos de alegría lo recibieron con fervor.
Fuente: Parroquia de Rauco