Una labor que llevaron a cabo 32 jóvenes de Santiago, benefició a la comunidad de Parque Industrial en Talca – 20 Norte 17 Oriente, la cual pertenece a la parroquia Inmaculada Concepción.
El sábado 15 de diciembre a las 17:00 horas se bendijo esta capilla, fruto de un proyecto de construcción realizado en invierno por jóvenes pertenecientes a Trabajo País, de la Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile. A la bendición asistieron vecinos del sector, algunos jóvenes de Trabajo País, el alcalde de Talca, Juan Carlos Díaz, miembros de la Municipalidad, el padre Carlos Serrano, párroco de la parroquia Inmaculada Concepción y el Administrador Apostólico, monseñor Galo Fernández Villaseca.
Este último fue el encargado de realizar la bendición y presidir la primera Eucaristía en el templo, y quien felicitó a los jóvenes por realizar un trabajo tan precioso y valioso para la comunidad y la ciudad.
Además, en su homilía el obispo invitó a todos a reflexionar en este tiempo de Adviento, y preocuparse por lo que de verdad importa en estas navidades, dejando de lado las cosas materiales.
“Yo pienso que cada uno tendría que hacer el ejercicio de decir, de qué tengo que corregirme (…) también es tiempo de autoevaluación, de preguntarse qué pasó conmigo este año, en qué cosas he crecido, qué cosas me falta por encontrar y crecer, qué desafíos me voy a poner más adelante”, aseveró monseñor Fernández.
Por otra parte, instó a ejercitar y reconocer más las cosas positivas que negativas en nuestro día a día: “Ejercitémonos en hacer el bien y ejercitémonos en reconocer agradecidamente todo el bien que nos envuelve, para eso estamos aquí. Me alegra que han venido a la comunidad, me encantó ver los abrazos que se daban con los jóvenes que habían construido, la alegría que estén y que se sientan aquí en su casa, benditos sean. Sigamos construyendo iglesia, construyendo ciudad, barrio. Vivamos alegres”.
Seguidamente se realizó la bendición del altar para continuar con la celebración, donde se tomó un momento para entregar algunos presentes a los jóvenes involucrados en el proyecto, los vecinos que los acogieron en su estadía en Talca y a algunos miembros de la parroquia que también los ayudaron.
Una vez concluida la Eucaristía, se realizó un compartir fraterno en las afueras de la capilla, donde 5 de los integrantes de Trabajo País que asistieron a la bendición compartieron con la comunidad y aseguraron sentirse felices por ver el fruto de su trabajo y el agradecimiento por parte de los vecinos.
Cabe destacar que para este proyecto, la Municipalidad de Talca regaló el terreno y el radier; las bancas, la iluminación y el aislante para las murallas también fue un obsequio de particulares, que sin duda la comunidad agradece.