Sentarse durante un día para reflexionar y ver cómo ha sido este último año, fue uno los propósitos de Consejo Diocesano de la Vicaría de Pastoral Juvenil que tuvo lugar en el santuario Tierra Escogida de Schoenstatt, el sábado 22 de diciembre.
Cerca de 30 integrantes de la Pastoral Juvenil de las cinco zonas de nuestra diócesis se dieron cita en esta actividad, que fue conducida por el matrimonio de Rebeca Contreras y Esteban Salas, delegados diocesanos de Pastoral Juvenil, y que fue acompañado por monseñor Galo Fernández Villaseca, Administrador Apostólico de Talca.
“Nuestra propuesta era que los chiquillos pudieran reflexionar a partir de la realidad de ellos cómo fue el 2018. Y desde ahí, con la oración, la reflexión y el discernimiento, proyectar lo que queremos para el 2019. Preguntarnos qué sueño para la Pastoral Juvenil, por eso no solo están presente los jóvenes también hemos invitado a los asesores, para así tener una mirada más amplia”, reconoció Rebeca.
En tanto, el diácono Esteban Salas expresó que era fundamental esta instancia para poder escuchar a los jóvenes: “Necesitamos saber qué es lo que está pasando por su corazón, ya que junto a su servicio pastoral algunos estudian y otros trabajan. Sin embargo, a veces pasan situaciones durante el año que por estar en esta dinámica no nos damos cuenta, no las hablamos, nos las conversamos. También es importante que ellos nos digan hacia dónde va la sociedad, hacia dónde como Iglesia tenemos que orientar nuestra evangelización”.
Otro aspecto que destacaron Rebeca y Esteban es la incorporación de nuevos asesores adultos de Pastoral Juvenil. “Estas personas están dispuestas y han asumido esta labor con gran alegría. En su gran mayoría son adultos jóvenes, tienen familia e hijos. Y los jóvenes los han recibido con muchas esperanza”, recalcaron los delegados diocesanos.
A las 13:00 horas se celebró la Eucaristía presidida por monseñor Galo Fernández, quien afirmó que este año ha sido duro para todos “porque amamos de verdad el servicio de la evangelización, amamos de verdad este camino en que queremos compartir la alegría del evangelio con los jóvenes (…) el Papa nos ha dicho que debemos poner a Jesús en el centro de nuestra vida personal y de nuestra vida de Iglesia. Este año complejo ha sido un año bendito porque nos ha permitido descubrir vigor nuevo, hay renovación pero seguimos caminando”.
Cabe destacar que durante la jornada la Vicaría de Pastoral Juvenil agradeció el servicio que brindaron algunos jóvenes en estos años, pero que por razones particulares ya no podrán continuar en las distintas coordinaciones, ellos son Cindel Ramírez, Paulina Morales, Paz Díaz, Erasmo Silva y Claudio Morales.