El lugar fue gravemente afectado por el terremoto del 2010 y está ad portas de cumplir con los trámites administrativos para ser utilizado.
En la esquina de la calle 1 Poniente con 3 Norte están las tradicionales oficinas centrales del Obispado de Talca, espacio evangelizador que fuera gravemente afectado por el mega sismo de la madrugada del 27/F del 2010.
El edificio, cuyo valor patrimonial, arquitectónico y cultural es indudable, está pronto a ser utilizado nuevamente, después de ser restaurado –literalmente- madera por madera, gracias al trabajo de una empresa constructora que se preocupó de preservar el diseño y riqueza estructural del lugar.
Felipe Martínez, ecónomo diocesano, explicó que “nuestra primera idea fue poder trasladar todas las oficinas del Obispado acá a este edificio restaurado antes, pero nos hemos encontrado con algunas dificultades. Siempre los procesos de restauración no cumplen con los plazos porque aparecen detalles y eso es lo que –un poco- nos ha retrasado este traslado. Pretendemos llegar a estas instalaciones, con todo el personal y utilizando este edificio, durante el mes de abril, máximo mayo”.
Recalcó que en esta última etapa de la restauración, sólo restan detalles. “No queremos apurar nada, queremos que esté todo en regla. Hoy día la empresa constructora está en el proceso de entrega, ya fue recibido el último informe del inspector técnico de la obra y la empresa constructora se encuentra presentando todos los certificados necesarios para la recepción en la Municipalidad de Talca. Pretendemos en el mes de marzo poder recibir la obra, no va a depender de nosotros, depende de los tiempos de los servicios públicos, eso lo entendemos, pero de todas maneras el primer semestre tenemos que estar acá”, acotó.
Para el ecónomo es importante recalcar que “hoy estamos juntando los antecedentes, todavía no ingresamos la carpeta para la recepción municipal y esperamos que la próxima semana esté ingresada, pero como decía, no hemos querido apurar ningún proceso, sino que todo se cumpla normalmente, para cumplir con lo que nos exige la ley”.
Sobre los recursos para lograr recuperar este proyecto con alto valor histórico para la ciudad, indicó que “estamos muy contentos de este esfuerzo mancomunado que hemos hecho con el Gobierno, un esfuerzo hecho por nosotros como Iglesia diocesana y a su vez, con el aporte y la ayuda del Consejo de la Cultura”.
Cuidar la historia
Añadió Martínez que “tenemos que cuidar nuestra historia, nuestro patrimonio y hoy en Talca está quedando muy poco patrimonio. Este edificio ya ha sufrido tres terremotos fuertes, pero afortunadamente hoy contamos con el apoyo del Ministerio de las Culturas para poder restaurarlo y tenemos el orgullo de ser uno de los pocos edificios dentro del casco histórico de Talca, que hoy día podemos decir que está restaurado. Esto no fue reconstruido, sino que restaurado, además que este lugar ha sido estudio de muchos arquitectos por su tipo Deco. Por ejemplo acá se han recuperado los espacios, las maderas, los pisos, así que esos procesos también son lentos. Es muy distinto botar y volver a construir, que ir recuperando poco a poco”.
Al lugar arribará todo el personal diocesano que hoy trabaja en las dependencias de la calle 4 Norte con 2 Oriente y que fue habilitado pos terremoto.
En las remozadas instalaciones estará la oficina del obispo, Vicaría Pastoral, Vicaría de Educación, Depto. de Comunicaciones, Depto. de Catequesis, Depto. de Formación, Depto. Administración de Bienes, Gestión Educacional, Cancillería y el Tribunal Eclesiástico, además del Archivo Parroquial, donde la gente va a poder solicitar sus papeles como certificados de bautismo u otro trámite.
“Para nosotros no es tener un edificio más, todo esto tiene un carácter evangelizador. Cuando va a una casa, quiere estar en una casa bonita y queremos que la gente que venga, se sienta parte de la Iglesia, que es su casa y que están cómodos acá”, explicó el ecónomo.
Fuente: Diario El Centro