Desde el lunes 11 de marzo se desarrolla el tradicional retiro para los sacerdotes de la Diócesis de Talca, instancia que es acompañada por el padre Eduardo Pérez-Cotapos ss.cc.
En la casa de retiros San Alberto Hurtado de la localidad de Vilches, en la pre cordillera maulina, se ha estado llevando a cabo esta experiencia de reflexión que ha congregado a cerca de 40 presbíteros de la Iglesia de Talca, encabezados por el Administrador Apostólico, monseñor Galo Fernández Villaseca.
El predicador en esta ocasión ha sido el padre Eduardo Pérez-Cotapos, quien mencionó que el retiro no ha tenido un tema central: “Le planteé a los sacerdotes que no íbamos a tener temática central, ya que la temática ha sido revisar lo que fue el año pasado. El 2018 fue eclesialmente muy intenso, complicado, y era en alguna medida recoger la experiencia vivida, buscar ahí la voluntad de Dios y fijarnos de qué manera en esta revoltura de cosas está presente la novedad de Dios que nos desafía a la conversión”.
“La conversión va por el lado de aprender a usar mejor el poder dentro de la Iglesia y hacerse más cercano a los sufrientes, pobres y desamparados”, añadió el religioso.
Consultado sobre la importancia de este tipo de retiros, el padre Eduardo acotó “que es una costumbre de los grupos religiosos o diocesanos, tener un retiro más largo en el año. Es en común ponerse a buscar la voluntad de Dios. En común buscar qué quiere el Señor para nosotros personalmente, pero también como conjunto. Y eso es interesante, una instancia de comunión espiritual que ayuda muchísimo”.
Hay que destacar que el padre Eduardo Pérez-Cotapos pertenece a la congregación de los Sagrados Corazones, es párroco de la parroquia de La Anunciación en Santiago y es académico en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Este retiro del presbiterio de Talca finalizará con el almuerzo este viernes 15 de marzo.