El jueves 20 de junio esta institución educativa de Curicó, arribó a sus 35 años de fundación, por lo que se celebró una Eucaristía presidida por el Administrador Apostólico de nuestra diócesis, el padre Galo Fernández Villaseca.
La celebración se realizó desde el mediodía en el gimnasio del colegio, con la presencia de todos los cursos, profesores y personal administrativo. También estuvo presente el padre Patricio Espinoza, capellán de la institución, quien concelebró la Misa junto al obispo.
Se podía sentir la alegría en el ambiente y el Administrador Apostólico lo confirmó al iniciar su homilía, donde felicitó a todos los presentes por este aniversario y por ser parte de la historia de este colegio que ha dado tanto a la ciudad de Curicó.
“Saludamos con cariño porque hoy día están de fiesta, y los saludamos a todos porque, aunque hayan entrado hace un año o hace unos 3 meses, son parte de esta comunidad que cumple 35 años, no es poco. 35 años en que tantos niños, niñas, jóvenes, han pasado y han formado su corazón, su mente, recorriendo los largos años de educación en el colegio”, aseveró el padre Galo entre aplausos.
Agregó que también es bueno celebrar, porque es una oportunidad de expresar el cariño y la gratitud del camino recorrido y del camino que se quiere recorrer, llevando por bandera las creencias de un hombre excepcional.
“Que bien nos hace estar aquí para aprender cosas distintas, para compartir con otros, para ir formando el corazón y nuestra vida, lo necesitamos de verdad. El colegio tiene en el alma el nombre de Don Manuel Larraín, quien fuera obispo de Talca y creo que es bueno también tener esa inspiración de un hombre que entendió que el evangelio de Jesús, era para construir un mundo más humano, más justo, más fraterno”.
Para concluir, el obispo los invitó a seguir construyendo camino con mucho amor, porque es el motor que impulsa siempre a que las cosas salgan bien, y así mismo invitó a todos los que conforman esta hermosa institución, de una u otra manera, a pedir por la bendición del Señor en este nuevo año de aniversario.
La Eucaristía continuó en ese ambiente de júbilo, y se hizo entrega de las ofrendas por parte de los alumnos y una vez finalizada la misa, todo el personal del colegio fue invitado a disfrutar de un cóctel para dar punto y final a esta celebración.