Desde mayo hasta julio la Pastoral de Movilidad Humana estará realizando diferentes jornadas para apoyar a migrantes con abrigos, polerones, parkas, buzos y frazadas.
La campaña “Dejemos huella en cada abrigo que regalemos” tiene como objetivo poder dar una repuesta de hermandad a todos los migrantes que han llegado a la Diócesis de Talca y de esta manera puedan pasar el invierno de una manera protegida.
Joyce Araujo, encargada diocesana de la Pastoral de Movilidad Humana, afirmó: “Es bonito ver la sonrisa en cada persona que viene por ropa y quedan tan agradecidos con cada uno de los voluntarios, sus bendiciones y palabras de ánimo son los mejores agradecimientos que nos pueden dar. Este trabajo tiene apoyo de distintas comunidades parroquiales y a todas les doy gracias por su aporte a tan importante causa”.
Joselin Mora, migrante venezolana con tres meses en Talca expresó: “Me parece muy buena la iniciativa, ya que muchos llegamos acá sin saber cómo es el frío, es una ayuda para aquellos que no estamos trabajando”.
En tanto, Mónica Zagal, agente de la Pastoral de Movilidad Humana dijo: “A Dios gracias terminamos muy fortalecidas. Creciendo en ayuda de las personas que acogieron nuestro llamado y en el compromiso de personas en pertenecer al grupo social, feliz. Hoy se hace carne lo que Jesús le dijo a Pedro: sobre esta roca edificaré mi iglesia, y es hermoso como la gente responde en tiempo, en entrega y en servir. Esta actividad la repetiremos el 13 de julio por la alta demanda de interesados”.
La Pastoral de Movilidad invita a todas aquellas personas a donar ropa de invierno en buen estado para aportar a los inmigrantes de la zona, es importante mencionar que, si en nuestras jornadas asisten personas de nacionalidad de este país, también le daremos nuestra mano si lo necesitan. Para más antecedentes se pueden contactar con Joyce Araujo al celular 9 4059 3883.
Fuente: Pastoral Movilidad Humana