La exhibición programada para el miércoles 28 y jueves 29 de agosto, respectivamente, está abierta de forma gratuita a toda la comunidad.
Más de 20 testimonios se registraron para el documental "Enrique Alvear: el obispo de los pobres", que se exhibirá el 28 de agosto en el Centro de Extensión de UCM de Curicó (Prat 220), y el 29 de agosto en el Centro de Extensión UCM de Talca (3 Norte 650), a contar de las 19:00 horas.
Mariana Cintolesi, Presidenta de la Fundación Obispo Enrique Alvear, mencionó que uno de los objetivos de esta entidad es mantener viva la memoria de este pastor, “y hace unos cuatro o cinco años, con el apoyo del Arzobispado de Santiago, surgió la idea de realizar un documental. Junto con ser un instrumento de difusión, quisimos que las nuevas generaciones conocieran a don Enrique, pero también queremos transmitir un testimonio de fe cristiana en momentos difíciles para la Iglesia”.
Consultada sobre la vigencia del mensaje de Enrique Alvear, Mariana Cintolesi destacó que él supo mostrar y encarnar el rostro del evangelio: “Cuando hoy reina la desconfianza por los casos de abuso, el tener a una persona que fue fiel al evangelio nos anima, teniendo en cuenta que a este obispo le tocó un tiempo muy complicado de nuestra historia reciente”.
Algo que enfatizó Mariana es que el documental no es solo una crónica noticiosa o histórica, sino que está cruzada por testimonios de quienes lo conocieron, acompañaron y trabajaron con él. “Son testimonios de familiares, amigos, agentes pastorales de Santiago, Talca o San Felipe (…) en definitiva es una obra que te conmueve y te conecta con tu propia historia”.
Este documental que dura 60 minutos, contó con la participación de Pablo Mackenna, conductor de radio y televisión, que narró los textos escritos por la periodista Leony Marcazzolo, destacada por sus publicaciones en revistas como Paula, Mujer y diarios como The Clinic.
Datos biográficos
Enrique Alvear Urrutia, nació en Cauquenes de Maule el 29 de enero de 1916 y se ordenó sacerdote el 19 de septiembre de 1941. Hombre de profunda oración, fue formador y padre espiritual en el Seminario de Santiago y profesor de Teología Espiritual en la Facultad de Teología de la UC en los años 1940 y 1950. Su inquietud misionera y su amor a los pobres lo llevaron a iniciar Comunidades Cristianas en barrios de la periferia de Santiago, junto con los seminaristas. En 1961 es nombrado Vicario General de Santiago, con el especial encargo de pastorear los sectores populares de la Arquidiócesis. Desde ese servicio dirige la primera Misión General de Santiago (1963), con un novedoso estilo marcado por el Concilio que impactó el modo de hacer pastoral en la Arquidiócesis.
El 21 de abril de 1963 es consagrado Obispo y elige como lema “El Señor me envió a evangelizar a los pobres”. Ejerció su ministerio episcopal como Obispo Auxiliar de Talca (1963-1965), como Obispo de San Felipe (1965-1974) y luego como Obispo Auxiliar de Santiago (1974-1982). Sus hermanos obispos lo eligieron para ocupar puestos claves en los organismos creados para impulsar la renovación de la Iglesia Chilena a partir de los documentos del Concilio Vaticano II.
Su preocupación permanente fue poner el Evangelio en el corazón de los hechos cambiantes de la historia, desde un amor preferencial por los pobres: los obreros, los campesinos, los pobladores, los cesantes, las víctimas de las violaciones de los derechos humanos, sin descuidar la atención y la visita a las personas, cualesquiera fuera su condición social.
El 29 de abril de 1982 fallece siendo Vicario Episcopal de la Zona Oeste de la Arquidiócesis de Santiago, rodeado del dolor y del cariño de su querido pueblo. Hoy sus restos descansan en la Parroquia San Luis Beltrán, Pudahuel Sur, Santiago. En marzo de 2012 en la Arquidiócesis de Santiago se abrió el proceso de beatificación de este pastor.