Una provechosa jornada de trabajo se vivió durante la mañana del 31 de agosto en la parroquia de Licantén, donde tuvo lugar la Asamblea de la Zona Costa reuniendo a más de 40 agentes pastorales, los que fueron acompañados por el obispo Galo Fernández.
La hermana Jimena Fuentes condujo el trabajo en el que se propusieron los llamados y/o desafíos para los agentes pastorales, entre los cuales destacaban los siguientes: Ser más claros en el testimonio de fe, instancias de formación constante, formar en las parroquias equipos de pastoral social, crear conciencias para el cuidado de la casa común (cuidado del medio ambiente), renovarse en la experiencia de encuentro con el Señor, ser una Iglesia más humana, reasumir el compromiso de una Iglesia misionera, entre otros.
Alejandra Correa, integrante de Pastoral Juvenil, afirmó que el deseo de crear una pastoral social “con el fin de acompañar a personas que lo necesiten: enfermos, adultos mayores, migrantes, personas que pasen por situaciones de duelo. Esto se ve netamente reflejado en el desafío de la escucha, es una de las dimensiones en las que estamos en problema”.
En tanto, Bernardo Espinoza, ministro enviado de Llico, acentuó que “debemos ser una Iglesia más misionera, en salida, que no se quede instalada en el templo".
Posteriormente, todos los participantes de la Asamblea revisaron con más atención los papelógrafos con las distintas dimensiones del trabajo en grupo, y de forma personal marcaron su preferencia sobre hacia donde iban los desafíos en el servicio pastoral en la Zona Costa.
Un aspecto sobresaliente fue la preocupación de los agentes pastorales por su entorno, el medio ambiente. El diácono de Lipimávida, Pedro Julián Jofré, expresó que se hace urgente una preocupación por cuidar la naturaleza: “Hay cosas que son prioritarias, que tienen que empezar ya ahora. Si no cuidamos el medio ambiente que es la casa de todos estamos condenados a desaparecer”.
En este sentido, Alejandra Correa hizo referencia a algo muy puntual: “Todos somos conscientes que en la actualidad el río Mataquito no lleva nada de agua. Si no creamos conciencia nosotros mismos, en especial las generaciones más jóvenes, estamos destinados al fracaso. Vivimos de la agricultura y si no hay agua, si no cuidamos nuestro planeta ¿qué vamos a ofrecer?”.
Al concluir la actividad intervino el padre Cristian Avendaño, Vicario Pastoral, quien informó sobre la próxima Misión Extraordinaria de Octubre.