Junto a las autoridades locales y fieles de la comuna de Rauco, se celebró el domingo 15 de septiembre la Eucaristía de acción de gracias, en el marco del 209º aniversario patrio.
A dicha celebración asistió el alcalde de la comuna, Enrique Olivares, junto a su esposa, el concejal Juan Jofré, el subteniente de Carabineros Francisco Arellano y el Superintendente de Bomberos Víctor Torres. La Eucaristía fue presidida por el padre Esteban Matamala.
Finalizada la segunda lectura se realizó la procesión de la palabra, en donde una pareja de huasos entregó el leccionario al sacerdote, quién posteriormente hizo lectura del Evangelio del día. Un llamado fuerte al cuidado de la casa común fue el principal enfoque de la homilía que se les comentó a los fieles que asistieron a la Misa:
"Debemos renovar nuestra mirada y nuestras acciones sobre el cuidado de nuestra casa común, es decir, el medio ambiente; en especial sobre el cuidado del agua, los bosques y la naturaleza, tan necesarios para nuestra vida diaria, nuestro futuro para las generaciones que vendrán. Todo lo que podamos hacer en este aspecto, será sin duda en beneficio de todos y si lo hacemos de verdad y con conciencia, no tan solo lo agradecerá la madre tierra, sino también las generaciones futuras", expresó el padre Esteban.
Así mismo, hizo una profunda reflexión sobre la acogida a los hermanos migrantes, destacando que Chile es una mesa para todos, una patria donde todos podemos estar:
“Queridos hermanos, como nación libre y soberana, queremos recordar a nuestros hermanos migrantes, que por motivos de falta de oportunidades en: salud, educación y de trabajo en sus respectivos países, han venido a vivir entre nosotros buscando nuevos horizontes, con el fin de colaborar en el progreso de nuestro querido Chile. Como compatriotas, debemos abrir siempre las puertas y los corazones a estos hermanos que han preferido nuestra patria para hacer familia y para vivir en paz. Siendo así podríamos decir que Chile es realmente una mesa para todos, una patria donde TODOS podemos estar”, agregó el párroco de Rauco.
Pan y vino, una fuente de greda con espigas, frutas y verduras de temporada y un árbol nativo, fueron las ofrendas que se llevaron al altar en la celebración del domingo, en un contexto de cuidar y orar por nuestra madre tierra.
Terminada la comunión, los asistentes entonaron el himno nacional destacando así nuestro compromiso y patriotismo con nuestro querido país. Luego de la bendición final los niños de diversos grupos pastorales ofrecieron un esquinazo con motivo del inicio de estas fiestas patrias.
Fuente: Parroquia San Pedro de Rauco