El diácono que lleva décadas haciendo trabajo social en Talca ha participado en marchas, pero ahora espera que la agitación vaya dando paso a una organización fuerte, donde ojalá –dice- también haya lugar para las asambleas constituyentes. (Entrevista diario El Centro)
Son décadas las que el diacono Guido Goossens ha estado “donde las papas queman” en Talca. Su trabajo con perseguidos por la Dictadura, con reos, y en diversas causas en los sectores más vulnerables, le da autoridad de sobra para opinar sobre temas sociales.
Y aunque reconoce que el reciente estallido social en Chile lo sorprendió, se ha sumado con alegría a las manifestaciones. “Nos sentimos felices y hermanados en esto que está sucediendo porque consideramos que es algo que soñamos, que era necesario para poder avanzar y lograr cambios muy urgentes y necesarios”, comenta.
¿Qué es lo que usted ve tras estas demandas?
“Se instalaron unos saqueos que afectan a millones de compatriotas en las AFP, y en la usura de los bancos. También están las tarifas de la luz y el agua, y sus aumentos que la gente ha tenido que soportar. Y los bajos salarios, que en nuestra región es impresionante lo bajo de los salarios, con los que la gente alcanza a llegar a mitad de mes. Yo diría también un tipo de estrategia de las tiendas comerciales también de hacer inducir a la gente a endeudarse y quedar cazado por años. Eso pesa no solo sobre el bolsillo, sino sobre el ánimo y la convivencia familiar. Cuando hay problemas económicos en la casa se deterioran las relaciones humanas”.
En las demandas de la gente también se menciona mucho la queja por los abusos.
“Uno de los abusos que sienten muchas personas es la inestabilidad en su vida laboral. Esto de que la gente después de 3 meses la vuelven a recontratar para no tener que pagar indemnización. Y las boletas, y no los contratos. Después todo el tema de los subcontratistas, conozco varios que les llega un ‘pichintún’, y el subcontratista se queda con buena parte de lo que la empresa mayor compartió. Y además de lo económico es el trato, mucha gente todavía es maltratada verbalmente en sus trabajos, ninguneado, eso se da en muchos niveles. Hay por supuesto personas que tratan de hacerlo de una forma correcta, pero hay otros que tratan de engañar, de perjudicar a otros”.
Algunos obispos han mencionado también que en el fondo hay una crisis moral, ¿de qué se trata?
“El obispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomalí, dice en su carta que es sobre todo una crisis moral, por el egoísmo, la avaricia sobre todo de la élite. Porque hasta mediados del siglo pasado el empresario tenía también una noción de la responsabilidad social, y los políticos también una mayor noción de que estaban prestando un servicio al país. Eso después se fue perdiendo. Las utilidades no son compartidas como debiera ser según la Doctrina Social de la Iglesia. Como dice la gente, las cosas suben y con los sueldos no pasa nada; y si es que suben es de una forma ridícula. Entonces por eso estamos entre los 10 países con más desigualdad”.
PAPEL DE LA IGLESIA
¿Cómo ha visto a los miembros de la Iglesia Católica en esta contingencia?
“Dentro de nuestra iglesia, en el pueblo católico, hay diferentes estilos de vivir la fe. Es una porción la que uno ve caminando y marchando por los demás, y sobre todo jóvenes que –como se dice- dan la cara. Ellos dan la cara por su familia, por sus abuelos, por todo tipo de injusticia también de la cual son víctimas. Y hay otros que optan por orar. Y los obispos están enviando cartas para que sean compartidas en las Diócesis, pero después dejan el pueblo libre para que puedan participar, si quieren participar. Es una opción personal de cada cual”.
¿Cómo ve que podría aportar la Iglesia en estos momentos?
“Como tantas otras instituciones del país la Iglesia también ha perdido credibilidad y por eso se hace muy difícil que se plantee como mediadora a nivel nacional. Puede ser que en algunas diócesis haya obispos con bastante respaldo de la gente que podrían acompañar a algunos voceros, pero en este momento la Iglesia no está en condiciones intermediar. Por eso estoy rezando para que el Señor envíe nuevos líderes, que representen a la gente, y que sean de una autoridad moral también, que lleven una vida de cercanía a la gente, para que así su voz sea escuchada”.
MIRANDO AL FUTURO
Sobre la organización del movimiento, dice que le sorprende ver que “sobrepasa todo tipo de organización”, y al cual “la gente se va adhiriendo individualmente o como familia”. A partir de ello su esperanza es que pronto vaya dando paso a una organización con “un tipo de representatividad que no sea solamente el Senado y la Cámara”. A lo que agrega que “es interesante la iniciativa de los estudiantes de organizar cabildos porque de alguna forma ayuda a encauzar este movimiento masivo”.
¿Cómo ve el futuro inmediato de este movimiento?
“Con una mezcla de esperanza e incertidumbre pensando en el desenlace. Viendo efectivamente que hay disponibilidad de parte de algunos de los dueños de este país –porque hay algunos que se adueñaron de las riquezas de esta tierra hermosa- que están tomando mayor conciencia de que las utilidades que saquen deben ser más compartidas. Y varios esperamos una Asamblea Constituyente, que tengamos una constitución democrática”.
¿Algún mensaje que quiera dar a los maulinos?
“Simplemente… ya se escuchó: ‘Chile despertó’ entonces muchos a partir de nuestra fe nos alegramos, porque Jesús decía ‘Felices los que tienen hambre y sed de justicia’ y eso es lo que uno ve: mucha gente hambre y sed de una sociedad más justa, más equitativa, por eso es importante que lo manifiesten.
Por supuesto nosotros mirando al amigo Jesús, vemos que esto se hace de una forma no violenta, pero sí organizada. Por eso esperamos que puedan salir de aquí organizaciones más fuertes y que actúen con un proyecto nacional, sin ninguna connotación destructiva o violentista. Y lo que pediría es que tomemos al hermano y al líder y al salvador Jesucristo como referente, él también intentó defender voz de los sin voz en su tiempo, sacar a flote también todas las potencialidades de la gente humilde, sencilla, en la cuales hay una reserva moral”.
Fuente: Diario El Centro, 28-10-2019.