Tal como ellos, durante los domingos 17 y 24 de noviembre los ministros enviados de nuestra Iglesia diocesana renuevan por tres años su servicio al Señor y a la comunidad.
Pasado el mediodía del sábado 17 de noviembre pudimos participar en la celebración eucarística de la comunidad Apóstol Santiago, de la parroquia Los Doce Apóstoles de Talca, la que fue presidida por el párroco el padre Luis Alarcón Escárate.
Tras la lectura del Evangelio el padre Luis preguntó por qué deberían renovar los ministros de esta comunidad: Juan Carlos Lizama y Edmundo Bobadilla. Y los asistentes dijeron, entre otras cosas: por su compromiso pastoral con la comunidad, por la fe en el Señor, por la humildad y perseverancia que muestran, siempre están dispuestos para nosotros y la comunidad.
“Creo que todo esto es muy importante porque Dios ama a través de la comunidad, y esto que el Señor los llama por medio de esta comunidad a que sigan siendo fieles a estos ministerios que han recibido. Es un ministerio que anima a estar en una actitud permanente de escucha”, indicó el padre Luis.
Hoy día se vive una situación de crisis como país, “como todo lo vivido debemos aprender a reconstruir porque no se puede olvidar el pasado, se aprende de él dicen los historiadores para mejorar el presente y proyectar el futuro (…) ahí es donde nos ayudan nuestros ministros a poder caminar siguiendo a Cristo. Por eso lo más importante de la tarea de un ministro es acompañarlos a ustedes, no es estar aquí en el altar. Su ministerio fundamental es estar cerca de ustedes, para que ante una dificultad ustedes digan: voy a conversar con don Juan Carlos y su señora, voy a conversar con don Edmundo y su señora”, recalcó el párroco de Los Doce Apóstoles.
Antes de rezar el Padre Nuestro se efectuó la renovación de Juan Carlos y Edmundo, quienes estaban acompañados por sus esposas y familiares, “y esto es porque la primera misión de ellos es cuidar su propio hogar -indicó el padre Luis Alarcón-, por eso es primordial dar buen testimonio como padre, abuelo, ahí debe estar el primer testimonio”. Tras la renovación el sacerdote preguntó si querían que los ministros enviados siguieran en este servicio, lo que fue ratificado a viva voz por la comunidad Apóstol Santiago, sellando este hermoso momento con la oración enseñada por Jesús y un gran aplauso.
La renovación de los ministros enviados estaba pensada originalmente para hacerla en misas en las zonas de la diócesis, sin embargo la contingencia llevó a efectuar estas celebraciones en cada una de las parroquias de Talca y Curicó, en el contexto de la fiesta de Cristo Rey de este 24 de noviembre.
Solamente la Zona Costa se reunió de forma masiva con todos sus ministros enviados el domingo 17 de noviembre, en una Eucaristía de renovación en la parroquia de Licantén, presidida por el obispo Galo Fernández Villaseca, Administrador Apostólico de Talca.