El miércoles 18 de diciembre se celebró el Día Internacional del Migrante, y como todos los años la Fundación Madre Josefa reunió en una gran actividad de hermanos migrantes de nuestra región.
La hermana Sonia Salas Baltierra, directora de la misión en Talca, indicó que para esta actividad, que inició a las 16:00 horas del miércoles, la fundación busca que las personas de otros países puedan expresar su cultura, su gastronomía, sus costumbres y compartirla, ya que de eso se trata la diversidad cultural.
“Tratamos de aprovechar al máximo esta instancia, la idea es no olvidarnos lo que hoy se celebra y darle gracias a Dios por la oportunidad que nos da como fundación de toda la confianza que hemos ganado frente a la comunidad migrante, y también darnos la posibilidad de sentirnos que somos todos hermanos, sobre todo en este tiempo de crisis nacional que alcanza también a los migrantes”, agregó la directora de la fundación.
Así mismo, comentó que para esta celebración quisieron darle un plus invitando a diferentes instituciones para asesorar a los migrantes, como por ejemplo Fonasa, el Departamento de Extranjería y Migración, el Hospital Regional de Talca, entre otras, quienes estuvieron respondiendo algunas consultas y asesorándolos ante cualquier situación que estén viviendo.
A la actividad también asistió el Administrador Apostólico de nuestra diócesis, el padre Galo Fernández Villaseca, quien dio unas palabras de bienvenida minutos antes de iniciar las actividades del día.
“Migrar es una realidad que está presente en toda la historia de la humanidad y es bueno pensarlo en la cercanía de la fiesta de Navidad, estamos pronto a celebrar a un niño que nace fuera de su pueblo, su familia tuvo que darlo a luz en un pesebre, en un lugar tan inadecuado porque estaba viviendo la realidad de tantos que como forasteros andan fuera de su tierra. Y ese niño para nosotros es presencia de Dios y nos viene a recordar que en cada migrante también hay una visita de Dios”.
Para concluir sus palabras, el obispo aseveró que queremos crecer como Iglesia y país que aprende a acoger a aquellos que vienen por distintos motivos a buscar un mejor futuro en esta tierra.
La actividad se desarrolló entre muestras de bailes típicos y comidas de países como Haití, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, contando además con la nueva participación de India como otro país que tiene presencia en la región.