Luego de estar como administrador parroquial por dos años de la parroquia Sagrada Familia de Talca, el padre Jaime Echeverría asumió este domingo 29 de diciembre como párroco, aprovechando además la celebración patronal de la parroquia.
La toma de posesión se llevó a cabo en la misa dominical de las 10:00 horas, en el templo parroquial que se emplaza en 2 Norte con 23 Oriente y estuvo presidida por el Administrador Apostólico de la diócesis, el padre Galo Fernández Villaseca.
En su homilía, el obispo inició indicando que estamos envueltos en el ambiente navideño en donde celebramos la Sagrada Familia con el pesebre como signo de ese amor que nos entregaron y que nosotros debemos tratarlo como un santuario en cada uno de nuestros hogares.
“Este domingo el pesebre nos quiere remarcar esta dimensión tan determinante de nuestra vida, la familia. La mayor parte de la vida de Jesús, eso que llaman la vida oculta de Jesús, es vida familiar. Vida en que fue acogido y tratado con ternura. Nos cuenta imaginar cómo habrá sido el despertar de la conciencia humana del niño Jesús, envuelto en este ámbito de amor de María y José, esa Sagrada Familia que poco conocemos y que tenemos pocos antecedentes”.
Continuó aseverando que “esa familia se vuelve esplendor del amor de Dios y nos recuerda la belleza de cada familia. Que enorme privilegio tiene esta comunidad de estar bajo el amparo de la Sagrada Familia de Nazareth (…) un territorio que está conformado por muchas familias, de edades diversas, pero también muchas familias jóvenes que quieren encontrar aquí un lugar donde crecer en el amor, donde educar a sus hijos, donde acompañarse en todas las circunstancias y la comunidad parroquial no es otra cosa sino la familia de Dios, en medio de la familia de los hombres”.
Un pastor que escucha a la comunidad
Así mismo, el Administrador Apostólico se dirigió al padre Jaime Echeverría, expresándole su alegría por poder oficialmente nombrarlo como párroco de esta comunidad y un momento tan especial como es la fiesta patronal de la parroquia.
“Encomendarte el oficio hermoso de párroco, que evidentemente se asemeja mucho al rol de paternidad. Un pastor debe junto a su comunidad tomar las decisiones que lleven a buscar el correcto caminar. Hoy hemos aprendido mucho más que el ejercicio de la autoridad debe ser hecho junto a otros caminando, por eso están los consejos parroquiales, los consejos de cada comunidad y de algún modo estamos mucho más conscientes de que el sacerdote no gobierna la Iglesia solo, sino que lo tiene que hacer escuchando, tomando decisiones compartidas y dialogando con la comunidad”.
Luego de la homilía, el obispo agradeció al padre Jaime por su ministerio y lo invitó a hacer su profesión de fe, renovar sus promesas sacerdotales, su fidelidad con la Iglesia, para que pudiera asumir plenamente el servicio que ha aceptado con humildad y que muchos le agradecen. Seguidamente se realizó la lectura del decreto que lo instituyó como párroco de la parroquia Sagrada Familia de Talca.
Ya casi al culminar la celebración, no podían faltar las palabras de agradecimiento del nuevo párroco: “Le agradezco a cada uno de ustedes quienes me han ayudado en compañía en los tiempos que hemos vivido como Iglesia y como sociedad, y también por las correcciones que me han hecho durante todos estos años, a veces duras o dolorosas, pero siempre agradeciendo la confianza que hay en ustedes de decirle al sacerdote cuando hay algo que cambiar o mirar de otra manera, eso también a nosotros nos ayuda mucho. Les agradezco eso y los invito a que sigamos caminando en nuestra parroquia en el mismo espíritu que estamos viviendo, que es el espíritu más propio de nuestra comunidad que es ser familia”.
Como parte de la celebración los abrazos y el compartir con su torta a las afueras del templo parroquial no se hicieron esperar una vez que culminó la Eucaristía.