El Pbro. Jaime Echeverría Álvarez solicitó al Administrador Apostólico de Talca la autorización para suspender temporalmente el ejercicio público del ministerio sacerdotal, con la consecuente renuncia a los oficios eclesiásticos que se le habían encomendado. El Administrador Apostólico acogió su solicitud decretando la suspensión de su ministerio público y lo relevó de los oficios de Párroco de la Sagrada Familia de Talca, del cargo de Director del Departamento de Liturgia y de todo otro servicio pastoral que hubiera asumido.
Esta medida, si bien conlleva la prohibición de realizar públicamente cualquier oficio eclesiástico, no exime al Pbro. Echeverría de los compromisos que asumió en las promesas de su ordenación sacerdotal: la oración cotidiana por el pueblo de Dios por medio de la liturgia de las horas, la vivencia del celibato por el Reino de los cielos y la obediencia al Obispo. El Pastor de la Diócesis de Talca ofreció al P. Echeverría la disponibilidad de esta Iglesia para acompañarlo en lo que definieron como un serio proceso de discernimiento vocacional. Esta medida tiene un plazo prudencial de un año.
Ante la imposibilidad de reunirse presencialmente con los coordinadores de las comunidades de la Parroquia Sagrada Familia, Mons. Galo Fernández les informó mediante una reunión virtual de esta determinación. Entonces también presentó al Pbro. José Ignacio Fernández a quien le confió el cuidado pastoral de esta comunidad otorgándole el oficio de Párroco.
La Iglesia de Talca invita a los fieles a orar por esta comunidad, por su nuevo Párroco y, por el proceso de discernimiento que vive el P. Echeverría. Que Dios nos ayude a todos a buscar siempre en la verdad y la libertad su voluntad.
Talca, 29 de abril de 2020.