Desde el mes de mayo, en este sector ubicado a 7 kilómetros de Villa Prat, específicamente en la capilla San Enrique, se entregan todos los días 30 raciones de almuerzos a personas en su mayoría de la tercera edad.
Ivonne Benavides, coordinadora de comunidad y encargada de este comedor solidario, nos contó que este sueño había nacido desde el año pasado, pero por cuestión de recursos no se había podido materializar. Sin embargo, en conversaciones con el padre Sergio Díaz, párroco de Villa Prat, pudieron conseguir ayuda económica a través de la Municipalidad, quienes les facilitan los recursos para la mitad de los almuerzos.
“El padre Sergio nos ha ayudado a conseguir algunas donaciones, y la municipalidad también nos ayuda, por ejemplo, ahora hacemos 30 almuerzos, entonces ellos nos dan 15 almuerzos, y el resto se consiguen a través de donaciones de personas de la comunidad, o que se enteraran del comedor y quieren colaborar”.
Este comedor solidario que inició desde mayo en Huaquén, espera mantenerse hasta el mes de agosto, pero Ivonne nos comenta que de ser necesario continuar con esta ayuda, lo extenderían. Además, también están pendientes de ellos por si necesitan algún doctor u otra cosa, ya que son adultos mayores que se encuentran solos.
“La mayoría de las personas que visitamos y vamos a dejarles almuerzos viven solos, y están muy contentos con nuestra ayuda, a veces nos dicen que somos las únicas personas que ven en el día, entonces los hemos conocido un poco más y tratamos de involucrarnos un poco más con ellos, en caso de que necesiten algún doctor o alguna medicina, también los ayudamos con eso y conversar un poco, que también es necesario en estos tiempos”, agregó Ivonne.
Para los cuatro colaboradores que sirven en este comedor solidario de Huaquén, el servicio ha sido una bendición, que cada día al ver las caras de felicidad y agradecimiento de los comensales, demuestra que ha valido cada paso.