Desde muy temprano se inició la transmisión desde las redes sociales de la Municipalidad de Pelarco el jueves 16 de julio, recordando las celebraciones de años anteriores, donde cientos de feligreses asistían a esta hermosa fiesta para honrar a la Patrona de Chile.
Sin embargo, este año debido a la emergencia sanitaria que vivimos por el Covid-19, se buscaron otras formas de realizar esta gran celebración a nuestra Madre, pero esta vez llevándola a cada hogar a través de los medios digitales.
La misa que fue presidida por el Administrador Apostólico de la Diócesis de Talca, el obispo Galo Fernández y concelebrada por el padre Víctor Rojas, Administrador Parroquial de la parroquia San José de Pelarco, inició aproximadamente a las 11:45 horas, allí el obispo saludó a todas las familias y comunidades que estaban siguiendo la transmisión y uniéndose a esta celebración a la Virgen del Carmen, Reina y Madre de todos los chilenos.
En su homilía nuestro pastor recordó cuanto extrañamos el poder juntarnos sobre todo en esta fiesta en Pelarco que año a año iba creciendo y llamando cada vez más a fieles que querían venerar a la Virgen en su día con tanto cariño y devoción.
“Una fiesta que se ha arraigado en la comunidad de Pelarco de una manera tan viva y fuerte, claro podemos decir que tiene 8 años realizándose, pero en realidad tiene una tradición mucho más larga porque está marcada en el corazón de tanta gente de esta comuna y me atrevo a decir de la región y del país. Ha sido una ocasión propicia, bendita, para que ese amor se exprese, pero este año nos duele no hacer lo que hacíamos, esa procesión tan bonita, la misa con tanta gente en la plaza, entre otras cosas. Pero igual es importante que hagamos, que celebremos de esta manera”.
Una Madre que acompaña
Así mismo aseveró que hay que seguir el ejemplo de nuestra madre la Virgen María, al permanecer, al ayudar a su hijo sin importar las circunstancias, porque ahora en estos tiempos donde muchas personas están necesitando de tanta ayuda, hay que estar junto a ellos, hay que permanecer.
“Ese acompañar genera paz y nos capacita para enfrentar de mejor manera los desafíos y las dificultades que nos toca vivir. No es como la madre que está como arriba, distante y no conoce el sufrimiento que nos toca vivir. La Virgen, mucho más que cualquiera de nosotros, ella que protegió a su Hijo y tuvo que huir a Egipto, conoce de angustia, de aflicción, de incertidumbre. Ella que vivió siempre atenta a las carencias de otros, ella que acompañó a veces desconcertada este caminar de Jesús, ella más que nadie conoce del dolor porque no pudo impedir que a su Hijo lo apresaran, azotaran y lo crucificaran en una cruz, pero estuvo ahí. Ella es la que nos viene a acompañar”.
Siguiendo esta línea, el padre Galo Fernández hizo un llamado a aquellos que tienen posibilidad de colaborar, aquellos que tienen sustento para que miren a otros, ya que en medio de la aflicción no hay mejor remedio que pensar también en la aflicción del otro. Así han surgido iniciativas conjuntas para poder enfrentar la pandemia como hermanos que se acompañan en esta hora.
“Me ha alegrado tanto ser testigo de como han ido proliferando una cantidad de iniciativas, desde las instancias gubernamentales, pero también de todos los espacios de barrio, de comuna, de comunidades de iglesia, de parroquias, de organismos espontáneos que surgen para acompañarnos en esta hora. Que María Santísima, Nuestra Señora del Carmen pueda regalarlos esa ternura de madre, que nos recuerda que somos hijos queridos, que el Padre Dios no nos olvida (…) Y que en esta hora caminemos trabajando juntos por construir una patria justa y fraterna, una patria que esté atenta a los más pequeños y que sepa vivir en concordia”, concluyó el obispo.
Concluida la transmisión de la Eucaristía se continuó celebrando a la Virgen del Carmen, con bailes, videos de las procesiones de años anteriores, testimonios y ayudando a los pequeños emprendedores de la comunidad a promocionar sus productos o servicios, en este tiempo complicado.