Este martes 08 de diciembre se celebró el día de la Inmaculada Concepción de María, y en nuestra diócesis se realizaron algunas actividades, donde la alegría de poder celebrar esta fiesta y la culminación del Mes de María se hizo sentir.
Como es tradición las celebraciones empezaron desde el lunes 07 de diciembre, con la Misa a las 20:00 horas en el cerro La Virgen de Talca, al lugar asistió una pequeña cantidad de fieles que subieron caminando, realizando su propia procesión personal. Desde arriba, en la capilla del cerro, se transmitió de forma masiva por el Facebook de la Diócesis de Talca y las señales de Radio Chilena del Maule la Eucaristía que fue presidida por nuestro Administrador Apostólico, el obispo Galo Fernández.
Luego, el martes 08 desde el Santuario Inmaculada Concepción de Corinto se celebró la Eucaristía, en este hermoso lugar que año a año congregaba a muchas personas del sector, pero que este año debido a la pandemia los fieles tuvieron que seguir la transmisión de la misa por el Facebook y el canal de Youtube de la diócesis a las 12:30 horas.
Cabe destacar, que como forma de acercar la Virgen de Corinto a la comunidad en este día tan especial, desde la mañana se realizó un recorrido con la imagen en un camión por sectores como Rauquén, Los Figueroa, Pencahue, Botalcura, Las Tizas, y por supuesto el pueblo de Corinto, en donde los fieles la esperaron con pañuelos afuera de sus casas para así evitar aglomeraciones en el santuario.
Ya en horas de la tarde, específicamente a las 19:00 horas, se celebró la solemnidad a la Inmaculada Concepción desde el cerro Condell de Curicó, también con reducida presencia de fieles y con transmisión por el Facebook de la diócesis y de la parroquia La Matriz, esto para llegar a la mayor cantidad de familias y hogares, que hubiesen deseado estar ahí presentes.
Para esta celebración eucarística, monseñor Galo Fernández junto al padre Rodrigo Arriagada Mora, Vicario de Curicó, concelebraron la misa a los pies de la imagen Mariana, junto a otros sacerdotes de la ciudad.
María, mujer de esperanza
En su homilía el obispo expresó su alegría de poder celebrar esta fiesta que tiene tanta tradición y también de llegar a la culminación de este Mes de María que vino como una fuente de consuelo en un tiempo particularmente duro.
“Ha sido un consuelo volver a aquello de celebrar la oración del Mes de María cada día en el hogar, este bello mes donde todo resuena en su nombre y alabanza. Y si hay algo que nos manifiesta la cercanía de Dios y su presencia en nuestra vida es la madre Virgen; tantos hogares que tienen una gruta, un pequeño altar, una imagen, un retablo que de algún modo expresa esa cercanía del amor de Dios”.
El obispo Galo Fernández, también habló sobre la dificultad en estos tiempos actuales y como la Virgen, como madre de todos nunca nos abandona: “Estamos aquí para celebrar a la Purísima, la iniciativa de Dios, la que nunca nos abandona, la madre. En ella tenemos el destello del amor de Dios que no nos abandona, que nos cuida, nada más maternal que el cuidado, la madre está atenta a las dificultades que vive el hijo, que ha sido algo tan particular de este tiempo de pandemia”.
“María que nos cuida, también nos quiere alentar, ella es mujer de esperanza, la esperanza es la fuerza que proviene de la fe, la fuerza que nos sostiene en momentos difíciles”, agregó nuestro pastor.
Casi al finalizar su homilía, el obispo brindó un pequeño homenaje a las 81 víctimas del incendio en la cárcel de San Miguel, que justo este 08 de diciembre se cumplían 10 años de esa tragedia.
También hubo un momento para agradecer la labor pastoral de la hermana Esperanza Fernández, ya que la congregación de Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, deja nuestra diócesis después de más de 24 años de servicio.
La celebración eucarística finalizó con la bendición de nuestro Administrador Apostólico y la oración final del Mes de María.