Coordinares y asesores de la VPJ de nuestra diócesis se reunieron el sábado 19 de diciembre para evaluar cómo fue el trabajo en este año tan complejo y para despedir a aquellos jóvenes que dejan su servicio pastoral.
La jornada se llevó a cabo en la Casa de Ejercicios de Talca “Regina Pacis” y contó con la presencia de nuestro Administrador Apostólico, el obispo Galo Fernández Villaseca, y los delegados episcopales de la VPJ, Esteban Salas y Rebeca Contreras. Inició a eso de las 10:00 de la mañana con un desayuno de bienvenida y seguidamente los jóvenes tuvieron un momento de oración y reflexión personal.
Marta Figueroa Pérez, coordinadora diocesana de la VPJ, indicó que luego de ese momento de autoevaluación personal se realizó un trabajo de proyección pastoral de forma grupal, donde trabajaron cuatro grupos en total.
“Primero se evaluó el año, qué pasó tanto en actividades pastorales, diocesanas y en cada una de las comunidades, y luego ya se hizo una proyección del año 2021 de cómo soñamos nuestra Vicaría teniendo siempre presente que la pandemia no se ha ido y cómo la podemos seguir abordando desde la mirada juvenil”.
La joven coordinadora también aseveró que aunque este año fue de mantener distancia física, el contar con más medios de comunicación digitales, les permitió acercarse a más a otras zonas pastorales.
“Destacamos mucho que el trabajo por videollamadas, por Zoom u otras reuniones nos acercó a zonas como la Costa o a comunidades más rurales en Talca y Curicó, sacamos en limpio el poder mantener la unidad, seguir siendo una comunidad y no un trabajo como decían los jóvenes, y lograr mantener eso, la conectividad”.
Luego del plenario donde se conversaron todos esos temas, los asesores adultos de la VPJ en Talca le entregaron un presente a Manuel Avendaño, coordinador de Talca Rural, como forma de agradecimiento ya que se retira de este servicio pastoral, así como también unos obsequios al resto de los asistentes a esta jornada.
La actividad concluyó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo Galo Fernández y la entrega de un regalo por parte de la VPJ al resto de los coordinares que ya no seguirán en sus funciones.