Las tradicionales cajitas (alcancías) de esta iniciativa se han estado distribuyendo en las diversas parroquias, siendo signo concreto de adhesión a la solidaridad con personas migrantes.
Los diferentes grupos de solidaridad de las comunidades parroquiales de la Iglesia diocesana de Talca han estado recibiendo las cajitas de Cuaresma de Fraternidad para ser distribuidas en los hogares de personas que se suman año a año a esta campaña, que ya por tercer año consecutivo va en auxilio de los migrantes que han llegado a nuestro país.
“El material se ha estado entregando a los párrocos principalmente, incluso algunas parroquias lo recibieron en diciembre del año pasado. Esperamos que los grupos de solidaridad entreguen, dentro de las posibilidades que permite la pandemia, este material”, afirmó Ronald Piña Albornoz, coordinador de la Vicaría de Pastoral Social.
Resultado de las privaciones que todos los católicos asumimos en Cuaresma, “esperamos que las personas hagan sus aportes en estas cajitas al igual como se hizo el año pasado. Sabemos que son tiempos complejos, si no han recibido las cajitas contacten a su parroquia para pedirla. Todos los aportes son importantes para financiar una serie de proyectos y ayuda concreta que podemos hacer a varias personas y sus núcleos familiares”.
A nivel nacional Caritas Chile ha invitado a realizar la Campaña de Cuaresma Fraternidad de forma virtual, a través de una alcancía digital en el sitio web cuaresmadefraternidad.cl.
Sin embargo, en nuestra Diócesis de Talca esta invitación es más difícil de concretar ya que quienes participan mayoritariamente en las comunidades y parroquias son personas mayores, a quienes se les hace complicado hacer transferencias electrónicas. También otro punto a favor de las cajitas es que hay certeza del dinero recaudado por cada parroquia, quedando un porcentaje de este en las parroquias para sus obras de solidaridad.
“Como diócesis hemos abordado la idea de no perder la esencia de la campaña, las familias tradicionalmente piden la cajita de la campaña para ir colocando ahí el dinero. Es algo que nos identifica como Iglesia en tiempo de Cuaresma, por eso nos hemos preocupado de tener cajitas para todas las parroquias, las que empezaron a ser entregadas a fines del 2020 dando tiempo a que las parroquias pudieran organizarse con antelación”, enfatizó Ronald Piña.
Este es el tercer año que la Campaña de Cuaresma de Fraternidad apunta como directos beneficiados a migrantes, personas que han llegado a Chile con la perspectiva de mejorar su vida y las de sus familias. Esta iniciativa tiene como lema “La frontera más difícil para un migrante es la integración”. La campaña comenzó el 17 de febrero (Miércoles de Ceniza) extendiéndose en una primera instancia hasta el 28 de marzo (Domingo de Ramos).