En la tarde del martes 14 de julio falleció la hermana Bernardita Toury, quien se encontraba estos últimos meses en su tierra natal, Francia. Su deceso se debió a un cáncer que le fue descubierto a principios de este año.
Para rogar a Dios por el eterno descanso de esta religiosa y dar gracias por su importante servicio y anuncio del Evangelio por 30 años en la Iglesia diocesana de Talca, se realizará una Eucaristía en la parroquia San Juan de Dios de Teno el sábado 18 de julio, a las 17:30 hrs., que será presidida por Monseñor Horacio Valenzuela, Obispo de Talca.
La hermana Bernardita Toury llegó a Chile con su congregación de las Hermanas del Buen Socorro, estableciéndose en la parroquia Inmaculada Concepción de Pencahue. Durante 25 años atendieron amplios sectores rurales de esa zona, tales como Gualleco, Batuco y Corinto.
En el año 2011 la comunidad religiosa se trasladó a la parroquia San Juan de Dios de Teno, permaneciendo hasta febrero de 2015 pues la congregación del Buen Socorro decidió dejar la misión en nuestro país. En esta parroquia la hermana Bernardita apoyó fuertemente el servicio de la Pastoral de la Salud, visitando enfermos en el hospital y en sus hogares.
Su testimonio
En ese entonces la religiosa francesa se refirió a lo doloroso que era dejar su querido Chile: “Mis sentimientos son sobre todo de gratitud por estos 30 años, pero también hay tristeza y dolor. Tres décadas significan muchos lazos de amistad, he conocido a muchas personas, he trabajado con ellos, y a medida que los he ido conociendo los he ido queriendo”.
“Quiero agradecer a todos ustedes por lo que he recibido en estos 30 años; me han ayudado a crecer, han cambiado mi vida y mi vida religiosa. He aprendido mucho de la gente humilde, especialmente de la gente de campo que es la más sencilla, sensible y despojada”, reconoció.
Como Diócesis de Talca damos gracias al Señor Jesús por habernos dado la oportunidad de conocer a la hermana Bernardita Toury en estos últimos 30 años. Siempre la recordaremos como la religiosa que con su inconfundible acento francés nos regalaba su servicio, su sonrisa y nos alentaba a seguir adelante de la mano de Dios y su madre la Virgen María.