Jaime Ulloa, Director de la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales de la UCM, hace hincapié en esta entrevista que es fundamental promover una educación ambiental, generando conciencia de la gravedad del problema que enfrentamos.
Hace pocas semanas la ONU emitió un informe en que indica que el cambio climático en el planeta es irreversible. ¿Cuál es su visión respecto a esta afirmación?
Con bases en las evidencias científicas el cambio climático es un proceso irreversible, primero debemos comprender que el clima es un fenómeno cíclico y que incluso lo que definimos como clima corresponde a la media de las variables climáticas (temperatura del aire, precipitación, entre otras) por un periodo de 30 años; además de que los registros instrumentales más antiguos que poseemos datan aproximadamente del 1850. Si bien los paleontólogos realizan estudios del hielo como para determinar el clima que poseíamos hace millones de años atrás, se estima que el clima de la Tierra era mucho más cálido que el actual.
Por lo que el cambio climático es un proceso que ocurre de manera natural, sin embargo, la acción humana ha generado que este proceso se acelere en comparación a lo que preveían los científicos hace 20 años atrás.
De acuerdo a lo que se constata en la actualidad ¿cuáles son las mayores problemáticas por las que está atravesando el planeta en materia ambiental?
Además del cambio climático como una de las principales problemáticas que está viviendo la humanidad actualmente, tenemos otros problemas que debemos abordar y que involucran a otras áreas como la social y económica. Primero nos encontramos insertos de un modelo socioeconómico que hace abuso de los recursos naturales, y no lo decimos solo en base a lo que sucede en Chile, sino que a nivel global existe una necesidad de satisfacer las necesidades de manera inmediata, descuidando completamente el medioambiente que recibe todos los desechos o residuos, donde el plástico es uno de los principales contaminantes originados a partir de nuestras actividades diarias. Además de eso, tenemos industrias altamente contaminantes como lo son la Industria textil y la industria energética.
En pocas palabras, el desarrollo humano basado en la satisfacción de las necesidades ha generado un deterioro ambiental sostenido, una inequitativa distribución de las riquezas y beneficios provenientes del uso de los recursos naturales.
El tema del recurso agua parece ser cada vez más urgente. ¿Qué perspectiva ve en este ámbito a corto y mediano plazo?
En este sentido las políticas públicas a nivel nacional se encuentran totalmente atrasadas, considerando que existe inequidad al acceso del agua, en donde la industria posee la mayor parte de las acciones
¿Nos tendremos que acostumbrar a inviernos más secos y altas temperaturas durante el resto del año?
La verdad es que en función de los escenarios de cambio climático lo que debemos esperar es que los climas mediterráneos sean los más afectados y susceptibles a presentar fenómenos extraños o anormales, considerando el clima de hace 30 años atrás. Es importante recordar que el sur se puede volver más lluvioso y el norte más seco, como también el que las precipitaciones sean eventos que sean muy intensos en un intervalo menor de tiempo, y donde la oscilación térmica sea mayor (temperaturas altas por sobre lo que consideramos normal, o temperaturas bajas por debajo de lo que consideramos normal).
Este daño al planeta ¿qué consecuencias podría traer a nuestro país y en específico a la región del Maule?
El peor escenario sería que tanto nuestro país como el resto de las naciones hicieran muy poco o nada para afrontar el cambio climático. Actualmente alrededor del 20% de nuestro producto interno bruto depende de algún modo de nuestros recursos naturales (principalmente minería) y la crisis climática pondría en jaque esa proporción de nuestro crecimiento económico si no generamos un cambio en nuestras políticas ambientales como país y en nuestra cultura como consumidores. Para el 2050 en nuestra región, sin verdaderos cambios en las políticas ambientales, veremos agricultores desesperados en mantener su producción moviendo su ganado y siembra a distintas latitudes (dado el cambio de las condiciones climáticas), agravando aún más la crisis hídrica y causando un daño a los ecosistemas naturales principalmente de manera inconsciente. Por el lado costero, veríamos comunidades pesqueras con sus recursos agotados. Todo lo anterior, si seguimos como el día de hoy.
Desde el año pasado la UCM imparte la carrera de ingeniería en recursos naturales. ¿Cómo esta alternativa académica puede ser un aporte a lo que sufre el planeta?
Sin duda son los profesionales que el futuro necesita, tanto en el sector público como privado. Nuestra Facultad y sus carreras tienen el sello de sostenibilidad en sus proyectos formativos. La carrera de Ingeniería en Recursos Naturales forma a los estudiantes en el conocimiento de los recursos de nuestra región y país y entrega herramientas fundamentales para: la gestión de recursos naturales; sostenibilidad en la producción; gestión de riesgo de desastres; valoración, uso, conservación, preservación y restauración de ecosistemas; energía y eficiencia energética; y promoción de una cultura ambiental.
¿En qué medida la encíclica Laudato ‘si del papa Francisco sobre el cuidado de la “casa común” inspira el quehacer de esta carrera?
Las palabras del Santo Padre inspiran las bases fundamentales del proyecto formativo de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales de la Universidad Católica, y el cuidado de la casa común se transmite en las primeras actividades curriculares de formación profesional que están desde el primer semestre para inspirar a nuestros estudiantes y hacerlos partes del urgente llamado que hace el papa Francisco.
¿Cree que los cambios o soluciones deben venir del Estado, las grandes corporaciones económicas e industriales o de los individuos?
Si bien el Estado y las instituciones tienen un rol fundamental dentro de las medidas de adaptación al cambio climático, la cuestión es compleja y de muchas aristas, donde la sociedad debe ser consciente de que el cambio principal debe venir de nosotros como individuos. No debemos olvidar que vivimos en comunidad con las organizaciones y el Estado. A pesar de vivir en mundo conectado, muchos nos encontramos aislados de la propia comunidad en que vivimos y damos por hecho que no somos responsables de los problemas que ocurren fuera de nuestras casas. Por ejemplo, la industria no va a cambiar si nosotros no cambiamos o no pedimos cambios, ya que es muy difícil que el Estado pueda brindar soluciones si nosotros no nos hacemos parte de la solución.
¿De qué modo podemos aportar para tratar de revertir este daño al ecosistema?
Es importante entender que no se puede revertir el daño, pero sí podemos mantener el estado actual del medioambiente para las generaciones futuras o generar un nuevo equilibrio, para esto es fundamental promover una educación ambiental.
Debemos generar conciencia, y por medio de hacernos preguntas sencillas que nos permitirán darnos cuenta de la gravedad del problema y a partir de esto generar algunas acciones. Tomemos algunas pausas en nuestras ajetreadas vidas y observemos la vida que nos rodea. Saquemos ese niño interior y volvamos a ser curiosos, amistosos y partícipes con nuestra comunidad y disfrutar de la naturaleza. Lo anterior será de gran ayuda para tomar los tips prácticos y acciones concretas que seguramente en más de una oportunidad hemos leído o escuchado: No dejar correr el agua, apagar los aparatos en desuso, usar alternativas al automóvil, etc.
(Entrevista publicada en la edición N° 489 de Comunicando, septiembre 2021)