Este martes 28 de julio se ha celebrado el Día del Campesino. Es un día de gran significación para el campesinado y tantas mujeres y hombres de la tierra. Nuestro obispo, mons. Horacio Valenzuela ha enviado un saludo a estas personas a nombre propio y de la Comisión Nacional de Pastoral Rural. Además, les invitamos a visitar el especial preparado por iglesia.cl. (Ver aquí)
Saludo Día del Campesino
Talca, 27 de julio de 2015
Junto al Consejo de la Comisión Nacional de Pastoral Rural quisiera en este día hacer llegar un saludo fraterno y elevar una oración agradecida al Señor para todos los hombres y mujeres que dedican su vida a cuidar y cultivar la tierra.
Este saludo quiere ser también una invitación a reconocer, valorar y defender el aporte insustituible que ofrece el mundo campesino en el presente y para el futuro de nuestra patria. La identidad, la fe, las raíces más antiguas y nobles de nuestro pueblo están fundidas con el mundo rural.
Nuestra hermosa tierra que ustedes respetan y cultivan es una maestra que nos enseña a vivir con humanidad y armonía. En ella con los minerales, vegetales y animales asociados colaboramos para sostener la vida…todos somos importantes, nadie sobra, ni el pequeño ni el grande.
Sin embargo, la Creación que nos ha entregado el Padre Dios para cultivar y cuidar la estamos maltratando. El uso y el trato que va imponiendo, sin límites, el criterio sólo económico y técnico está enfermando la tierra. Contaminada y enferma se está debilitando en su rol de ser casa y mesa del bien común, con frutos para todos. Es nuestra casa y la hemos de cuidar.
Por esto, este saludo de gratitud quiere ser también una invitación a un examen de conciencia hondo y sereno. No es justo dejarnos llevar por la corriente sin reflexionar ni reaccionar; no es justo para los que estamos hoy ni para los que vendrán después.
El Papa Francisco en su Carta Laudato Si nos invita a no quedarnos resignados y de brazos cruzados…sus palabras, si bien están dirigidas a todos son un llamado especial a la confianza en el Señor y a la responsabilidad para los que por vocación laboran la tierra.
“No hay sistemas que anulen por completo la apertura al bien, a la verdad y a la belleza, ni la capacidad de reacción que Dios sigue alentando desde lo profundo de los corazones humanos. A cada persona de este mundo le pido que no olvide esa dignidad suya que nadie tiene derecho a quitarle.”( LS 205 )
Reciban un saludo cariñoso y una bendición para ustedes y sus familias.
+ HORACIO VALENZUELA ABARCA
Obispo de Talca