Con la presencia de visitadores de parroquias de la Zona Costa, en la mañana del jueves 6 de enero se celebró la acción de gracias de la Contribución a la Iglesia en el templo parroquial de Hualañé.
La Misa fue presidida por el obispo de Talca, el padre Galo Fernández Villaseca, y concelebrada por el padre Hernán Vergara Jara, párroco de Hualañé y de La Huerta de Mataquito.
“Esta celebración quiere ser una expresión de gratitud y cariño a ustedes que han sido fieles durante tiempos difíciles, en muchos sentidos cuidando del sostenimiento de la Iglesia, siendo instrumentos para que otros puedan aportar”, expresó nuestro pastor diocesano.
“Es también acción de gracias respecto a los contribuyentes quienes ustedes conocen más personalmente. Y pienso que más que contribuyentes son hermanos en la fe que mediante la cercanía de ustedes expresan que se rece por ellos, que se les tenga presente, manifiestan sus necesidades. Acción de gracias por ese aporte”, agregó el padre Galo.
Nuestro obispo destacó el clima de gratitud en que acontece el quehacer de la vida comunitaria y parroquial; en definitiva, las cosas de Dios: “Es legítimo que la Iglesia pida aportes para sostenerse, es la Iglesia de un Dios que se hizo hombre, que pasó hambre, sed y que hubo que vestir. Nuestra Iglesia es así también, todas las actividades que realizamos hay que procurar financiarlas (…) por eso se nos pide contribuir con el 1%”.
Culminada la Eucaristía se hizo entrega de un reconocimiento a los siguientes visitadores: Edith Araya Vergara, Ana Patricia Silva Urra, Ana Patricia Herrera Retamal, María Angélica Silva González, Marisol Jenny Valdés Cáceres, Luminanda Cañete González, Reinaldo Daniel Vergara Calderón y Edith Teresa Meza Calderón.
María Angélica Silva de la parroquia de Hualañé, comentó que era una sorpresa recibir esta distinción, “llevo 22 años en esta labor fue la herencia que me dejó mi mamá ya que ella también era visitadora del 1%. Seguí los pasos de ella y nunca he dejado de recaudar. A pesar de la pandemia las personas eran muy responsables, me transferían el dinero y así uno podía hacer la rendición. También algunos querían que uno los visitara en casa con todos los protocolos sanitarios. Estoy muy contenta de contribuir de este modo con un granito de arena a la Iglesia”.
Este agradable encuentro concluyó con un almuerzo fraterno entre los visitadores del 1% y el obispo, ocasión en que compartieron experiencias de este servicio en especial en el mundo rural.