Un grupo de más de 20 misioneros de la parroquia Santo Tomás Moro de la Arquidiócesis de Santiago, llegó desde el lunes 24 de enero a la comunidad de Batuco, perteneciente a la parroquia Inmaculada Concepción de Pencahue.
El padre Jerónimo Walker, quien acompaña a los misioneros, indicó que es una misión muy corta para cuidar tanto a los jóvenes como a la comunidad, en cuanto al tema de la pandemia: “Son apenas 5 días de misión en que estamos por una parte visitando las casas, las familias, para tratar de ayudarlos a reavivar la fe, la unión con Dios y a la Virgen Santísima, porque este es un lugar muy mariano con su capilla Nuestra Señora del Carmen, e incluso la parroquia misma. El párroco, el padre Cristian Avendaño también ha sido muy atento y nos ha explicado qué quisiera fortalecer en este sector, dentro de estos 5 días que estaremos”.
Junto al padre Jerónimo también se encuentran como guía de los misioneros la hermana Vanesa Zapata Silva y Paola Velasco Asenjo, coordinadora de la misión, esta última informó que se están quedando en la Capilla de Batuco y también sobre el itinerario para estos días, que empieza desde muy tempranas horas.
“Cada día nos levantamos a las 7 am, ya a las 8am estamos en oración y luego desayunamos, y pasamos a la capilla a adorar al Santísimo. Y posteriormente empezamos la formación con el padre Jerónimo o la hermana, allí vemos cómo podemos incorporarnos en la misión, cómo podemos acercarnos a los misionados, entre otras cosas. Después almorzamos y descansamos, para luego salir a misionar y ahí repartimos algunos obsequios que les trajimos a la comunidad, como imágenes, oraciones y rosarios”.
“La idea es siempre acercar a la gente a Dios, a la Iglesia y a su parroquia, ya para la tarde noche cena once y después oramos, para luego descansar. Las invitaciones han sido obviamente han sido pasar por las casas, hablar con las familias, a la 5 de la tarde nos reunimos con los niños y hacemos actividades con ellos, como juegos didácticos. Pero este miércoles planificamos realizar unos partidos de fútbol con distintos jóvenes de la comunidad”, agregó Paola Velasco.
Para este grupo de misioneros que parten de regreso a Santiago el sábado 29 de enero, la experiencia ha sido muy bonita y entretenida, siempre confiando todo a Dios, Él que siempre tiene sus formas y sus caminos.