Con diversos invitados, incluyendo al obispo de Talca, el padre Galo Fernández, la Vicaría de Pastoral Juvenil (VPJ) presentó este material escrito la mañana del sábado 12 de marzo.
Luego de dos años de elaboración, al fin se vio materializado este libro que nació como un proyecto de Cuaresma de Fraternidad y también como un sueño de los jóvenes para dar a conocer las historias de vida de los hermanos migrantes que muchas veces se ignoran, siguiendo la invitación que hace el Papa Francisco en su exhortación apostólica Christus Vivit.
La cita fue en el colegio Manuel Larraín y como primer momento, Rebeca Contreras y Esteban Salas, delegados episcopales de la Vicaría de Pastoral Juvenil, contaron más detalles sobre esta iniciativa.
“Queremos que este libro sea un signo de amistad, de fraternidad y también de acogida (…) ¿cómo nos organizamos como VPJ para esto? Cada uno se preocupó de entrevistar y acompañar a 12 participantes que están escritas aquí su historia, 12 participantes de distintas nacionalidades que dejaron sus tierras en busca de nuevas esperanzas. “Migrantes, Peregrinos de la Tierra” narra sus vivencias, el porqué dejaron su país, qué los motivó llegar a Chile y cómo ha sido su experiencia aquí en este país que los acoge, especialmente en esta diócesis, esto es lo que contiene este pequeño libro”.
Realidades Humanas
Así mismo, nuestro pastor, el padre Galo Fernández dedicó unas palabras en esta presentación, contando su experiencia luego de leer el libro y redactar el prólogo del mismo.
“Fue una experiencia conmovedora, porque nos permite acercarnos a realidades humanas en donde los grandes valores de la humanidad aparecen: la lucha por salir adelante, las dificultades que se experimentan tanto en la tierra donde estaban como en esta tierra en que buscan ser acogidos y que se le ofrezca un espacio, pero ante todo la preciosa dignidad de una lucha por vivir en paz, con alegría, por abrir espacio a sus hijos e hijas, a los suyos”.
“La migración no es simplemente un fenómeno social, económico o político, es una realidad humana, para un discípulo de Cristo esto es fundamental, no podemos dejarnos persuadir equivocadamente por criterios muy del mundo”.
Seguidamente, el padre Luis Alarcón, Vicario de Pastoral Social comentó sobre el impacto que tienen estos fondos que se dan para los proyectos de Cuaresma de Fraternidad, en las comunidades de nuestra diócesis. Y luego se disfrutó de un espacio musical que estuvo a cargo del dúo Romance.
Los protagonistas
Continuando con la presentación del libro, se conocieron las versiones de Viviana Carreño, ex coordinadora de la zona Talca Ciudad, y Fernando Arancibia, asesor adulto de la VPJ, quienes ayudaron en la elaboración de este material realizando algunas entrevistas.
De igual forma, los verdaderos protagonistas de este proyecto, los migrantes que contaron sus historias, pudieron agradecer el ser escuchados y plasmados en un trabajo tan bonito. Uno de ellos fue Luis Ramos, de nacionalidad venezolana.
“Los cristianos tenemos el desafío de salir al encuentro de nuestros hermanos y esta iniciativa de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Talca aborda de forma creativa y entusiasta este mandato al tiempo que recoge, valora y comparte, la historia de nosotros y de muchos hermanos migrantes. No puedo menos que sentir gratitud y alegría por saber que puedo ser parte de este proyecto que tanto esfuerzo implicó para que podamos verlo hoy concretado”.
Elmantha Appolon, joven haitiana que también formó parte de este material escrito, aseveró que “fue un gusto participar en el libro, como se interesaron en conocer mi historia y sobre mi cultura. Puedo decir que tengo una linda familia chilena aquí, me siento una chilena más. Y me siento agradecida y afortunada, hay que seguir adelante, a veces hay altos y bajos pero los migrantes debemos mirar hacia adelante”.
El encuentro culminó con las respectivas fotografías de todos los que pusieron su granito de arena para ver este libro realizado, el que también fue entregado en físico a todos los asistentes al evento, quienes al final pudieron disfrutar de un pequeño compartir.