La actividad se desarrolla en la casa de ejercicios San Alberto Hurtado de Vilches, concitando la participación de gran parte de los sacerdotes de la Iglesia diocesana de Talca.
Las meditaciones durante estos días (lunes 14 al miércoles 16 de marzo) han sido guiadas por el arzobispo emérito de Puerto Montt, Mons. Cristian Caro, quien valoró que esta instancia se dé en un entorno tan bello como la zona de Vilches, con meditaciones, la Eucaristía y Adoración al Santísimo al aire libre, como forma de evitar lugares cerrados teniendo presente la actual pandemia.
“Partimos las meditaciones prolongando el segundo domingo de Cuaresma, la transfiguración del Señor. Poniendo el acento en escuchar la Palabra del Señor. También vimos que esta Palabra alimenta nuestra fe y nuestra oración, ser buenos pastores significa orar mucho por nuestro pueblo. Igualmente, tenemos que ser hombres de caridad volcados hacia las necesidades de los hermanos mostrando la caridad de Cristo. La reflexión final va en el sentido del presbiterio, un sentido fraternal entre los sacerdotes en unión con el obispo, teniendo en cuenta el proceso sinodal que vive la Iglesia y al que nos ha llamado el Papa Francisco”, mencionó el arzobispo Cristian Caro.
Este tipo de instancias son necesarias como renovación a la entrega al Señor, agregó el predicador del retiro.
“Renovar la respuesta al llamado que nos hizo Jesús. Es importante que el presbiterio se reúna a orar juntos, además que el tiempo de pandemia ha significado dificultad para este tipo de encuentros. Y tal como pasó a los discípulos tras la transfiguración, uno baja a la ciudad con más deseos de servir a la gente, de ser mejor discípulo y vivir contento con el llamado a la vocación que se nos ha dado”.
El retiro del clero diocesano de Talca culmina durante la mañana del jueves 17 de marzo.