Desde agosto del 2018 se empezó la construcción de esta nueva instalación y finalizó exactamente un año después, sin embargo, no se había podido realizar la bendición por el estallido social y la pandemia.
Luego de dos años de espera, esta acción de gracias se realizó el miércoles 20 de abril a las 18:30 horas, con la presencia del obispo de la diócesis, el padre Galo Fernández Villaseca, el padre Cristian Avendaño, capellán del colegio y el padre Carlos Letelier Vicario de Educación, además de autoridades de la región, funcionarios y apoderados de la institución educativa.
La empresa encargada de este proyecto fue la “Constructora Santa Sara Ltda”, quien tuvo el gran desafío de ejecutar este sueño, un lugar que servirá para realizar clases de educación física, practicar deportes bajo techo, desarrollar actividades culturales y religiosas, entre otras.
Para el momento de la bendición, el padre Cristian Avendaño leyó el Evangelio del día y posteriormente nuestro pastor expresó unas palabras indicando que “la pandemia nos hizo ponderar que la educación tiene que ser integrada, no solo es aprender materias, tener conocimientos, la educación es aprender a convivir, a compartir, a estar con otros, los grandes valores humanos tienen que ver con eso, ser comunidad”.
“Por eso la importancia de este recinto de educación física y para el encuentro de tantas otras cosas, pueden ser artísticas, porque un colegio no puede limitarse a la sala de clases, la educación no puede limitarse al conocimiento intelectual, sino que se despliega en estos lugares que permiten hacer más cosas”.
Así mismo, resaltó la alegría de que al fin se pudiera realizar esta bendición, después de tantos sucesos que fueron atrasando este momento y felicitó a la arquitecta encargada de la obra por realizar un trabajo tan bonito.
“Da gusto estar aquí y me imagino que los jóvenes aprovecharán mucho este espacio y ojalá puedan sacarle el máximo provecho también para desplegar sus capacidades físicas y deportivas (…) que sea un lugar para que aquí transcurra la vida, que aquí se formen hombres y mujeres y aprendan los valores del espíritu deportivo”.
Seguidamente, monseñor Fernández bendijo el agua que posteriormente fue rociada por el nuevo gimnasio del CIT, para así bendecir por completo el recinto, y luego la música también formó parte de este momento con unas canciones interpretadas por los profesores Verónica González Cea y Luis Araya Cisterna.
Por último, todos los presentes pudieron disfrutar de un compartir en el casino, donde además se les entregó un obsequio.