Con misas, procesión y el tradicional baile de los negros se realizó esta fiesta en el Santuario de Lora, ubicado en la comuna de Licantén, en honor a Nuestra Señora del Rosario el pasado domingo 16 de octubre.
La primera misa se celebró a las 10:00 horas y la última a las 15:00 horas, ésta presidida por el padre Ricardo Varas, párroco de Licantén. Luego de las lecturas del día, el sacerdote expresó en su homilía que Jesús enaltece a una mujer como maestra de la fe.
“El Evangelio nos invita a que ustedes y yo podamos ser perseverantes en la fe. La fe es un don, un don que hay que cultivarlo, por eso no hay que desanimarse, la fe es como golpear una puerta cerrada, pero en un momento hay la esperanza de que se va a abrir, la fe es dialogar con aquel que es invisible, que aparentemente no está cerca, pero sí tenemos la certeza que en momento de incertidumbre algo nos sostiene”.
“Esta comunidad de Lora ha mantenido en el tiempo un rito muy sencillo, este baile, acercamiento y alejamiento de la Virgen del Rosario, como una vida en movimiento, eso también es nuestra vida, a veces sentimos que estamos muy cerca de Dios, y cuando estamos pasando dificultades sentimos que Dios se ha alejado de nosotros (…) aquellos que tenemos el don de la fe, rezar, en momentos difícil y alegres, como aquella mamá que clama para que su hijo encuentre el camino verdadero”.
Luego de la Eucaristía las familias presentes en el Santuario de Lora, acompañaron a la Virgen del Rosario en procesión por las calles de esta comunidad y posteriormente luego de una pausa por la pandemia, se vivió de nuevo el hermoso baile de los negros, una tradición que ha pasado de generación en generación.