Después de dos años de pausa por la pandemia, este 12 de noviembre se volvió a vivir la tradicional Peregrinación Juvenil al Santuario de Paula. La lluvia no fue impedimento para este hermoso reencuentro de los jóvenes de nuestra diócesis.
Desde muy temprano la lluvia acompañó este día, sin embargo, los peregrinos fueron llegando poco a poco al Santuario de Nuestra Señora de las Mercedes de Limávida preparados con paraguas y ropa adecuada para el agua. La bienvenida se realizó dentro del Santuario, donde los jóvenes se acomodaron como pudieron para posteriormente celebrar la Santa Misa, la cual estuvo presidida por el obispo de la diócesis, el padre Galo Fernández y concelebrada por otros sacerdotes de las distintas zonas pastorales.
Luego de las lecturas del día, nuestro pastor expresó en su homilía la alegría de que los jóvenes hayan llegado y no “arrugaron” a pesar del mal clima.
“Que bueno que vinieron para que juntos compartamos la alegría de la fe, para que juntos caminemos manifestando que Jesús y su Evangelio es atrayente, es camino de vida y amor, para que manifiesten que los jóvenes saben amar, servir y comprometerse, que bueno que están aquí (…) Caminar para manifestar nuestra fe, caminar con alegría para expresar el amor de Dios que envuelve también nuestro corazón y el deseo de vivir en la fe, y transmitiendo a otros este Evangelio que es buena noticia”.
Así mismo, monseñor Fernández recordó el lema de esta Peregrinación Juvenil “Joven, a ti te digo levántate, palabras benditas que queremos tener en el centro de nuestro caminar, palabras que queremos dirigir a cada uno, joven no te dejes vencer por las dificultades, no te dejes vencer por los malos pronósticos, no te dejes vencer por las voces que solo anuncian muerte, destrucción y que invitan a encerrarte, joven a ti te digo levántate, camina con Jesús”.
“No te mires en menos, no dudes de tus capacidades, Dios mira tu corazón, Dios valora lo que tu eres y te escoge y te llama, como llamó a David, y te invita a caminar como lo hizo con Teresa de Los Andes, una muchacha joven que sintió el amor de Dios que envolvió su corazón y se decidió vivir para él, que así sea nuestro camino”, con esta invitación concluyó sus palabras nuestro pastor.
Primeros pasos
Culminada la Eucaristía, se invitó a todos los peregrinos a formar una columna por zonas pastorales, para comenzar la caminata de más de 16 kilómetros hasta el Santuario de Santa Teresita de Los Andes de Paula. Durante todo el recorrido, se pudo sentir la alegría, los cantos, las risas de los jóvenes y asesores adultos de sus pastorales, la emoción por reencontrarse, y algunas gotas de lluvias, que en ningún momento bajaron los ánimos.
También durante la peregrinación, se vivieron tres momentos, que estuvieron acompañados por música. En el primer momento, se invitó a los peregrinos a mirar sus relojes y ver cómo avanzaba un minuto, y después a responder de forma personal “¿cuál es mi motivación para estar hoy aquí?”.
Para el segundo momento, se realizó una pregunta: ¿Yo confío en Jesús?, y se invitó a mirar a su alrededor y acercarse al que estaba a su lado para formar duplas, tener un compañero de camino donde uno guiaba y el otro seguía, teniendo como premisa que la confianza es un valor. Ya para el tercer y último momento, los jóvenes tuvieron un compartir, donde pudieron merendar algo en comunidad.
Fiesta de la juventud
Con los peregrinos finalizando su caminar en el Santuario de Paula, se les invitó a dejar su huella en un lienzo grande en la entrada del mismo, para posteriormente unirse a la fiesta de la juventud, donde la alegría se hizo sentir también.
Jesús Rojas y Anto Ortega, fueron los encargados de abrir esta celebración, cantando y bailando el himno oficial de la peregrinación juvenil: “Brazos arriba”. Seguidamente, desde Santiago nos acompañó el cantante de música católica urbana, Miguel Villegas. De la casa, nos animaron con sus hermosas voces, la banda MySion, y para cerrar esta fiesta juvenil, desde Temuco estuvo con nosotros Fer Torres, que puso a bailar con sus canciones a todos los presentes.
Sin duda, fue un reencuentro muy esperado y bonito, que ni la lluvia lo detuvo, y donde los jóvenes salieron a dar testimonio de su fe en cada paso. Con un trabajo admirable por parte del equipo organizador de esta Peregrinación Juvenil y de la Vicaría de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Talca.