Con ocasión de celebrarse los 205 años de la Primera Junta de Gobierno, hecho acaecido en 1810 y que fue la primera expresión en pos de lograr la independencia nacional, dentro de los próximos días la Iglesia celebrará el Te Deum de fiestas patrias.
En Curicó esta celebración se efectuará en la iglesia La Matriz el miércoles 16 de septiembre, desde las 10:30 horas, siendo presidida por el padre Cristian Avendaño Becerra, Vicario Episcopal de Curicó Ciudad y Curicó Rural.
Asimismo, en Talca esta liturgia se realizará el viernes 18 de septiembre, desde las 11:00 horas, en el templo catedral, y será presidida por el obispo diocesano Mons. Horacio Valenzuela Abarca.
Antecedentes sobre el Te Deum
Chile es uno de los pocos países del mundo que celebra un Te Deum con motivo de su fiesta nacional. En nuestro continente se realizan celebraciones similares en Argentina y Perú.
Te Deum significa “A ti, oh Dios”, y son las palabras con las que comienza el cántico de alabanza en latín. El Te Deum se celebra tradicionalmente en Chile desde 1811, año en que don José Miguel Carrera pidió a la autoridad eclesiástica de la época que celebrara una acción de gracias para conmemorar el primer aniversario de la Junta Nacional de Gobierno.
En sus primeros años el Te Deum se celebraba al final de la Misa. Solo a partir de 1870, a petición del entonces Ministro de Culto, Miguel Luis Amunátegui, se comenzó a celebrar sin eucaristía. Hay que recordar que en aquel tiempo, los fieles que comulgaban debían permanecer en ayuno por varias horas. Por esta razón, la solicitud fue acogida por el entonces Arzobispo de Santiago, monseñor Rafael Valdivieso, y por el Cabildo Metropolitano.
Desde el año 1971, el Te Deum tiene carácter ecuménico. Ese año, el entonces Arzobispo de Santiago, el Cardenal Raúl Silva Henríquez, invitó a obispos y pastores de otras Iglesias cristianas a participar con sus oraciones en esta ceremonia, accediendo así a una solicitud del entonces Presidente Salvador Allende, quien al asumir el cargo, en noviembre de 1970, pidió a la autoridad eclesiástica que tuviera este carácter.