Este jueves 30 de marzo, se realizó la bendición de inicio de año en el gimnasio del Colegio Integrado San Pío X, con la presencia de delegaciones del resto de los colegios católicos de la ciudad.
Así mismo, con la presencia del Obispo de la Diócesis de Talca, padre Galo Fernández, el Vicario de la Educación, padre Carlos Letelier y representantes de la Comisión de Gestión Educacional.
Como primer momento, el director del Colegio Integrado, Mauricio Arrieta Sanhueza, dio la bienvenida a todos los colegios y sus delegaciones presentes: Colegio Educacional Luis Rutten, Colegio Inglés, Colegio Santa Madre de Dios, Liceo Santa Teresita, Colegio de La Salle, Colegio San Ignacio, Liceo Monseñor Carlos González Cruchaga, Colegio Amor de Dios, Escuela San Antonio, Liceo Santa Marta, Colegio Monseñor Manuel Larraín, Liceo Técnico Agrícola María Auxiliadora, Colegio de María, Instituto Andrés Bello, Centro Educativo Salesianos y Colegio Santo Tomás. Además, deseó que todos tengan un buen año escolar, teniendo como base el énfasis pastoral, “Jesucristo, Señor y centro de nuestra vida”.
Seguidamente, el padre Cristian Avendaño, Capellán del Colegio Integrado, ingresó con el cirio encendido y unas cintas de colores que sujetaban estudiantes de todos los colegios, para colocarlo en el altar que se preparó. Luego, el padre Carlos Letelier leyó el Evangelio del día y nuestro pastor dirigió unas palabras a los presentes, expresando la alegría de estar reunidos para este gesto tan sencillo pero valioso.
“Es importante este gesto de encontrarnos porque queremos sembrar la esperanza al comienzo del año. Cuando estamos al comienzo, queremos pensar en lo que esperamos haya pasado cuando terminemos el año, y queremos que tenga frutos de vida, no solo que la pasemos sin problemas, sino que crezcamos, que cada uno, cada una, pueda crecer, porque de eso se trata, y la palabra que nos habla de esta esperanza, es la palabra que viene de Dios”.
“Aquí estamos para sembrar la esperanza y para manifestar que queremos vivir como dice el texto, unido al Señor Jesús, queremos que nuestros proyectos educativos, no solo la clase de religión, sino que todo lo que envuelve la experiencia de nuestros colegios, esté sembrado por la presencia de Jesús y de su Evangelio, y que sea él que nos ayude a descubrir el sentido de las cosas”, agregó el obispo.
Como parte de los momentos finales de la jornada, el Colegio Integrado presentó un cuaderno que estará recorriendo todos los colegios católicos durante el año, para recoger historias y experiencias vividas. También en un gesto solidario todos los colegios decidieron apoyar a una escuela rural de Mulchén, en Los Ángeles, que sufrió con los incendios forestales. El apoyo consiste en entregar materiales necesarios para el buen desarrollo de la educación de sus niños y niñas.
Ya para la bendición, se invitó a un representante de cada colegio para sostener una vela y allí el obispo bendijo este nuevo inicio de año para cada colegio. El encuentro finalizó con un compartir a las afueras del gimnasio del Colegio Integrado.