En la jornada que la Iglesia chilena celebra el Día del Enfermo y la fiesta de la Nuestra Señora de los Dolores -15 de septiembre-, monseñor Horacio Valenzuela bendijo el templo católico del principal recinto hospitalario de la Región del Maule.
Al comenzar la celebración nuestro pastor procedió a bendecir las paredes del inmueble, única construcción del antiguo hospital que dejó de funcionar tras el terremoto de febrero de 2010, y que prontamente será entregado en su totalidad a la comunidad regional.
“Este es un lugar dedicado al Señor, quien es el doctor de los doctores, el que da la medicina de las medicinas, que es la gracia de Dios. Esa es la importancia de un oratorio, una capilla o una iglesia en un hospital. Damos las gracias por las gestiones hechas por todas las personas para que este lugar permaneciera en el nuevo Hospital de Talca, como un corazón renovado de este recinto. Cristo vivo siempre permanecerá en esta capilla como lugar de acogida, perdón, consuelo y ánimo, eso hace Jesús cuando está con nosotros”, afirmó el obispo de Talca.
“En el Evangelio de hoy vemos la delicadeza tremenda de Jesús con esa mujer que estaba sufriendo, le dice simplemente: no llores. Uno puede imaginarse lo misericordioso de esa escena porque Jesús dijo esas palabras tal como hay que decirlas, con ternura frente al dolor, a la impotencia y a la pobreza. Pero también después es firme ante la muerte, le dice al joven: levántate. Nuestra vida tiene que ser así en todo lo que hagamos, saber ser tiernos y dulces, y también ser firmes ante todo lo que mata o quita la dignidad”, señaló monseñor Valenzuela.
Hay que destacar que numerosas personas se dieron cita en la celebración del Día del Enfermo, principalmente integrantes de la Pastoral Social, Pastoral Hospitalaria, Damas de Rojo, Damas de Verdes y funcionarios del Hospital de Talca.
No images found.