El martes 02 de mayo se celebró una Eucaristía, presidida por Mons. Galo Fernández Villaseca, para dar gracias por los 32 años de esta institución que está al servicio de la educación y la comunidad.
La celebración se llevó a cabo en el gimnasio del colegio con toda la comunidad educativa presente, quienes dieron gracias a Dios, junto a la imagen de San José y el retrato del padre Teodoro Van Grieken, fundador de esta institución.
La Eucaristía fue presidida por el obispo de la Diócesis de Talca, el padre Galo Fernández y concelebrada por el padre Juan Carlos Roco, capellán del colegio. Realizadas las lecturas del día, nuestro pastor expresó en su homilía la alegría de ver el hermoso regalo de la fundación del colegio, al poner la figura de San José como modelo.
“San José tuvo el encargo de cuidar de Jesús no siendo su padre biológico, pero que supo asumir la misión de querer acompañar y educar al hijo que se le encomendaba. San José el carpintero, el que ejercía un oficio sencillo pero valioso, y que nos habla de la dignidad del trabajo”.
Así mismo, el padre Galo Fernández, aseveró que es una alegría muy grande estar celebrando este proyecto educativo que tiene el trabajo en el centro.
“Participar en un proyecto que significa educar para aprender un oficio, pero que es imposible educar a la técnica del oficio sin modelar a cierto modo el corazón de la persona que lo ejerce. Todo oficio exige aprender a convivir, a compartir con otros, todo oficio exige procurar la excelencia de hacer las cosas correctamente con honestidad y verdad”.
“Y aquí estamos en este camino de formación, de educación, que entreteje lo técnico de lo humano, la convivencia y el proyecto, y que les invita a seguir las huellas de Jesús, porque les pone al mismo José, el humilde carpintereo de Nazaret, aquel que no procuró aparecer o figurar, sino cumplir con su misión y servir. Que San José nos ayude a purificar nuestros corazones de toda ambición desmesurada por figurar, por estar al centro y que nos invite a colaborar en el trabajo que junto a otros realizamos”.
Luego de la comunión, el director del Colegio Politécnico San José, Carlos Sepúlveda Pérez, también dirigió unas palabras a la comunidad educativa, agradeciendo primeramente a Dios por este trigésimo segundo aniversario.
“Seamos agradecidos por todo lo que Dios nos regala, por lo pronto la posibilidad de educarnos, de tener un espacio acogedor, con cariño, para no solo aprender, sino que también formarnos como seres humanos, agradecer a Dios por la vida del padre Teodoro, quien tuvo la sensibilidad de escuchar la voz de Dios para descubrir la misión que tenía”.
“Dar las gracias también al Señor por tantos educadores, personal de asistente de la educación, que día a día hacen un esfuerzo tremendo para que cada uno de ustedes pueda educarse en conocimiento, valores y en formación. Agradecer por quienes ya no están y dejaron su huella y su legado”, agregó el director.
Con una oración a San José, se culminó la celebración Eucarística por este nuevo aniversario de este colegio de Curicó.