Este sábado 27 de mayo, la Vicaría de Pastoral Juvenil celebró Pentecostés junto a los jóvenes de Talca Ciudad, Talca Rural y colegios, en la parroquia Inmaculada Concepción.
Desde las 18:00 horas comenzaron a llegar muchos jóvenes a esta parroquia que se ubica en 14 Oriente con 3 y ½ Sur, con mucho ánimo para vivir esta fiesta. Iniciada la Eucaristía, la cual fue presidida por el Obispo Galo Fernández, y concelebrada por diferentes sacerdotes de Talca Ciudad, se saludó a los colegios y a todas las pastorales juveniles de las parroquias.
Realizada las lecturas del día, nuestro pastor se dirigió a los jóvenes que se acercaron para celebrar la fuerza que nos viene de Dios, la fuerza del Espíritu Santo.
“Pentecostés fue el acontecimiento que renovó interiormente la vida de esa pequeña comunidad que había seguido a Jesús, que se había entusiasmado con la propuesta de Jesús, de una vida centrada en el amor. De esa pequeña comunidad que había experimentado también su propia debilidad, porque no había sido fiel, había sido débil cuando llegó el momento exigente del camino de la cruz. Esa pequeña comunidad que estaba conmovida por su torpeza y sin embargo asombrada por la verdad de Jesús vencedor de la muerte”.
“Pentecostés descubre un nuevo rostro de Dios, un rostro que penetra y que acompaña a cada uno, una presencia de Dios que es como invisible, como el viento, y sin embargo tan potente, tan transformador”.
Entre generaciones
Así mismo, monseñor Fernández aseveró que el suave soplo de Dios renueva la Iglesia, la rejuvenece y “nos permite que en este intercambio que tenemos entre generaciones mayores y nuevas generaciones no nos miremos como puntos de oposición, sino que logremos intercambiar y enriquecer de tal manera de descubrir cómo el mensaje del reino de Dios sigue moviendo nuestros corazones”.
“Hoy día celebramos esta fiesta de Pentecostés con ustedes jóvenes, que están llamados a rejuvenecer el rostro de esta comunidad humana que peregrina en la historia, pero lo tienen que hacer y solo lo pueden hacer si se dejan impulsar por el suave viento de Dios”.
Seguidamente todos los presentes encendieron unas velitas con el fuego del cirio pascual y renovaron sus promesas bautismales. Una vez culminada la celebración Eucarística, se realizó la fiesta juvenil a cargo del grupo My-Syon que puso a todos los jóvenes a bailar, para que posteriormente cada comunidad se dirigiera a sus parroquias a realizar sus vigilias.