El lunes 12 de junio, en la misa de las 12:00 horas de la Catedral de Talca, la congregación de religiosas de Santa Marta celebró 75 años de su presencia misionera en Chile y América Latina.
La Eucaristía estuvo presidida por el obispo de la diócesis de Talca, el padre Galo Fernández Villaseca, y contó con la presencia de delegaciones de la congregación de ciudades como Vallenar, Valparaíso, Santiago, Osorno, Curicó y por supuesto Talca.
En su homilía nuestro pastor diocesano expresó que a través de los textos leídos en este día: “Pienso que a la luz de ellos podemos leer, esta historia de audacia misionera, en toda su magnitud, desde el año 48 saliendo de Italia, convulsionada, después de una historia tan compleja y dolorosa de la guerra, a venir a fundar una comunidad en el extremo del mundo, Chile. Una comunidad en Talca (…) y aquí llegó un grupo de hermanas, que tuvieron la invitación de Mons. Manuel Larraín y empezaron a constituir un proyecto de vida religiosa y de misión que ha dado tantos frutos”.
“75 años de formación de niñas, que ha tomado una consistencia, una riqueza tan grande, me atrevo a usar la palabra, un prestigio excepcional, cuánta gente, cuántas familias desean vivamente que sus hijas puedan realizar su educación básica y secundaria en el colegio de Santa Marta, una historia que fue germinando y permitió que también más adelante en Curicó tuviéramos la presencia de hermanas, y después en otras partes más allá de esta diócesis de Talca, bendito sea el Señor por esta historia”.
Para finalizar sus palabras, el obispo aseveró que el Señor no abandona a su obra, “hoy celebramos esta Eucaristía para dar gracias por el tiempo vivido y pasado, para dar gracias por la entrega generosa de tantas religiosas y con ellas de tantas profesoras y profesores, funcionarios, en los colegios que han gestado, también en las obras de cuidado de los enfermos que han acompañado, dar gracias a Dios, pero al mismo tiempo decirle a Dios, seguimos contando contigo, seguimos ofreciendo nuestra vida para que tu amor se haga presente en nuestra tierra”.
La celebración por este 75 aniversario finalizó con dos signos, el primero de ellos en donde Sor Jaqueline Espinoza, primera consejera para América Latina, junto a la superiora de la comunidad de Santa Marta en Talca, Sor Elena Vidal, y un representante de los asistentes de educación, una docente, un apoderado, un alumno, bajaron a la cripta donde descansa Mons. Manuel Larraín, para dejar un arreglo floral, en reconocimiento a su obra con la congregación.
Y el segundo signo fue la entrega de un cirio, a las comunidades que acompañaron la celebración (Vallenar, Valparaíso, Santiago, Osorno, Curicó). Una vez realizado estos momentos, el obispo entregó la bendición a los asistentes para dar por culminada la misa.