Esto sucedió en la Eucaristía celebrada en la parroquia Nuestra Señora de Fátima de Talca, en la tarde del domingo 18 de junio y que fue presidida por el obispo Galo Fernández, junto a sacerdotes de la congregación Sagrada Familia de Nazaret, en la compañía de familiares y amigos de Luis.
El joven religioso piamartino realizó sus votos perpetuos en esta congregación -en la cual lleva 10 años- el 30 de diciembre de 2022. Originario de la parroquia Espíritu Santo de Talca, estudió en el Colegio Juan Piamarta de la capital maulina desde prekínder a cuarto medio, egresando de técnico en alimentación (chef) en este centro educacional.
“Este ministerio del acolitado me lleva nuevamente a recordar y a pensar que el Señor me llamó para los demás, para servir, y que mejor que hacerlo a través del sacramento de comunión para estar con los enfermos o celebrar un acto litúrgico en ausencia del sacerdote, o ayudando a los sacerdotes y diáconos las liturgias. Jesús me llama a servir”, reconoce Luis.
“Conocí a los religiosos piamartinos en el colegio, participé en la pastoral del colegio, pero siempre estuve ligado junto con mi familia a la parroquia de mi barrio, la parroquia Espíritu Santo, en la cual viví mi vida espiritual con esa comunidad. Estoy feliz de ser educador, acompañar a niños y jóvenes que necesitan de la escucha, esa escucha que a veces no tienen en sus familias. Por eso me atrevo a decir que elegí este camino vocacional en esta congregación porque por medio de la educación podemos entregar tanto a niños y jóvenes”.
Algo que destaca Luis Cerpa Bravo es que en este proceso a la vida religiosa y sacerdotal su familia ha sido un pilar fundamental: “Ha sido una familia súper presente, siempre apoyándome, una familia que también cree en Jesucristo y que tiene una vida en comunión con la Iglesia. Por ejemplo, mi mamá acompaña a la pastoral social de la parroquia Espíritu Santo. Soy hijo único, al inicio a mis padres les costó un poco por el hecho de que no tendrían nieto, pero al pasar el tiempo eso fue cambiando y los veo felices”.
A las comunidades de las parroquias de Fátima, Espíritu Santo y Colegio Juan Piamarta, Luis les pide que oren por las vocaciones y por él, “es la mejor forma de acompañar. Y lo otro es la cercanía, acercarse al religioso, hace bien cuando te saludan, te dan un abrazo o apretón de manos y te dicen sigamos adelante. Me sirve harto cuando la gente me conversa”.
Por último, el religioso hizo un llamado a los jóvenes de la Diócesis de Talca a animarse para decirle sí al Señor en todas las vocaciones: “En el matrimonio, la vida consagrada, al sacerdocio. Hay que atreverse a dar ese paso”.